6/07/2011

CUANDO EL RÍO SUENA….

Joaquín Ortega Arenas.

Publicó la prensa hace algunos días, que el Consejo de la Judicatura Federal solicitó y obtuvo de la Procuraduría General de la República, el ejercicio de la acción penal en contra de un secretario de acuerdos del Juzgado Noveno de Distrito en Materia Administrativa del Distrito Federal por el delito de Enriquecimiento Ilícito. Vino, de inmediato a mi memoria que ese Juzgado fue el que solicitó el desafuero de Andrés Manuel López Obrador por haber violado una suspensión decretada a favor de un simple ciudadano por la expropiación de un predio verificada para la construcción de una calle de desahogo para el flamante fraccionamiento de “Santa Fe”. En principio pensé que era extraño, porque para los amparos que se solicitan en contra de una expropiación para fines de utilidad pública generalmente se niega la suspensión. Mi asombro fue en aumento. La obra no se suspendió y el diligente Juez Tovilla León llegó hasta la solicitud de desafuero del Titular de la Autoridad Responsable. La respuesta popular fue enorme, y la Justicia de la Unión y la P.G.R., prefirieron dejar que la obra se concluyera.

De repente, se verifica la consignación de un secretario de acuerdos del Juzgado Noveno de Distrito del Distrito Federal en Materia Administrativa por “Enriquecimiento ilícito”, a unos cuantos días de que el Ministro Juan Silva Meza, Presidente de la Suprema Corte y del Consejo de la Judicatura anunciara un investigación general de los manejos económicos de los funcionarios del Poder Judicial Federal y obligadamente aplaudí la medida. De acuerdo con los términos constitucionales, existe un término de setenta y dos horas para que el juez de la causa dicte libertad por falta de elementos o formal prisión que debe haber vencido el lunes 30 de mayo, término dentro del que, en primer lugar se realiza la declaración preparatoria del inculpado en audiencia pública, pero a partir de la primera declaración de los miembros del Consejo de la Judicatura que proporcionaron la información,(Daniel Francisco Cabeza de Vaca Hernández y Jorge Efraín Moreno Collado) las noticias en relación al caso han desparecido de la prensa. Si se tratara de un pretendido ataque sexual de un roquero cualquiera, estarían en primera plana. Su desaparición se vuelve sospechosa. ¿Qué paso en el iniciado proceso penal? ¿Por qué ese silencio? ¿Hay algo que esconder? ¿ La denuncia de los miembros del Consejo de la Judicatura era infundada o inexacta? .o…

Es un secreto a voces la existencia de una corrupción pavorosa en el Poder Judicial Federal. Su poder absoluto sobre todos los actos de los funcionarios de los otros poderes , vía resolución de los juicios de amparo, debido a que desde los tiempos de Antonio López de Santa Anna, con el sistema por él ideado, mejorado por Porfirio Díaz, Victoriano Huerta, y la Constitución de 1817, determina que no haya acto administrativo, legislativo o judicial cuya validez final no dependa de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, siempre dependiente del titular del Poder Ejecutivo, autor de las designaciones de sus miembros.

El uso desmedido de la consigna, dada o adivinada, ha sido causa de errores catastróficos del más alto Cuerpo Judicial. Basta con enumerar algunos para ilustrar nuestra afirmación.

El rescate gubernamental de los bancos en 1994, (FOBAPROA) nos está costando a los mexicanos dinero que nunca acabaremos de pagar y DESGRACIADAMENTE fue declarado “constitucional” por la Suprema Corte de Justicia. La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 10 de diciembre de 1948, cuyo primer suscriptor fue nuestro País, señala como obligatorio para las naciones suscriptoras, en sus artículos 1, 2, 3 el derecho a la vida; 8 y 9 la detención de cualquier persona; 10, irrestricta la garantía de audiencia, etc., En 9 de diciembre de 2005, se publicó en el Diario Oficial de la Federación, la reforma Constitucional que permite solapadamente la privación de la vida, por no tratarse de una garantía constitucional. A partir del 2 de diciembre de 2006, han muerto ya casi 55000 personas de quienes, sean las que sean, no se ha respetado la vida . A diario aparecen publicaciones que relatan detenciones y cateos sin orden judicial. BASTA una denuncia anónima ciudadana PARA QUE EL EJERCITO, CONTRARIANDO EL MANDATO DEL ARTÍCULO 129 CONSTITUCIONAL AUN VIGENTE, los lleve a cabo. Es triste constatar por las fotografías que aparecen en la prensa, que los miembros de nuestras fuerzas armadas, ( ejército y marina) siempre aparecen enmascarados y armados hasta los dientes. La institución encargada por la Constitución de la legalidad, guarda silencio.

Conforme a la mencionada Declaración de los Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a un trabajo remunerador y a una jubilación que le permita seguir manteniendo una vida igual a la que tenía una vez jubilado, Sin embargo, una serie de leyes decretos y disposiciones dictadas en tiempos de Zedillo, en especial la Ley del Seguro Social, creó las Administradoras de Fondos para el Retiro, (Afore) que se han convertido en un inmenso negocio para el cual disminuyeron, hasta en un 70 y 80%, las pensiones de los trabajadores. Menudearon los juicios de amparo en contra de ese atropello y la Suprema Corte de Justicia de la Nación sentó Jurisprudencia Firme mediante la cual las jubilaciones no pueden exceder la cantidad de $16000 sin que importe que los trabajadores hayan entregado durante toda su vida de 8 a 10% de los salarios percibidos. A cambio de la depauperación de los trabajadores, las Administradoras de los Afores han obtenido, según datos publicados constantemente en la prensa, DOSCIENTOS DIEZ MIL ONCE MILLONES CIENTO NOVENTA MIL PESOS, cuyos rendimientos día a día incrementan ese tremendo daño a los trabajadores

Hace justamente dos años, un tremendo incendio en una guardería del Seguro Social en Hermosillo, Sonora, causó la muerte de 49 niños y graves lesiones a otros ciento y tantos más. El asunto llegó a la Suprema Corte de Justicia, que no lo consideró digno de estudio, por tratarse de “…UN DELITO MENOR... “ , La verdad, esa actitud despertó muchas sospechas.

La simple detención de una persona “importante” es motivo de festinamiento por la prensa. Publican el momento de la detención, su traslado y paso a paso las actuaciones judiciales posteriores. En el caso relatado al principio de este Blog, sólo se nos ha dado a conocer la determinación inicial y la consignación del “Secretario” presunto delincuente. Nada más. Ni la declaración preparatoria del detenido que debe hacerse en diligencia pública . En mi opinión, este silencio es mucho más preocupante que el conocimiento de la verdad. Los mortales somos muy afectos a imaginar mucho más de lo que existe o pueda existir en el fondo de cualquier problema , y eso resulta a la larga muy perjudicial para todos.

5/30/2011

CORRUPCIÓN… PLAGA ETERNA

Joaquín Ortega Arenas.

“…corrupción. (Del lat. corruptĭo, -ōnis).1. f. Acción y efecto de corromper. f. Der. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores….”

La definición que nos proporciona el Diccionario de la Lengua Castellana es clara y diáfana, Pero a esta sufrida Patria en que vivimos, ¿cuando y como es que llegó, tal parece que para quedarse por siempre?

En nuestros pueblos originarios, a pesar del horripilante sistema empleado por nuestros “evangelizadores españoles” para aniquilar toda huella o resquicio de lo que fueron los habitante de Mesoamérica, es evidente que la corrupción nunca existió. De cierto, todos los delitos emanados de ese sistema europeo de vida eran drásticamente castigados. En los escasos datos históricos que pudieron salvarse de la destrucción, casi no aparecen. Es evidente que este fenómeno se inició cuando Hernán Cortés, casi inmediatamente después de su desembarco en Chalchiuecan, simuló el nombramiento de un Ayuntamiento para que legalizara la serie interminable de abusos, raterías y asesinatos que habría de cometer. Tomó posesión de todas estas tierras en nombre de Su Majestad del Rey de España y, de inmediato empezó a disponer de ellas. Nuestros Pueblos originarios no conocían la propiedad privada y el aprovechamiento privado de los medios de producción para negocios particulares que a partir de ese momento se convirtió, en manos de “la Corona”, en el terrible saqueo de esas tierras, que aun no termina, a cargo, desde luego, de las organizaciones públicas, la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores….”.

Llegó la “evangelización” y con ella la encomienda, el quinto real, el diezmo y la primicia que, de golpe y porrazo, acabaron con el sistema basado en la honradez que se practicaba en los ”calpulli” y en todos los órdenes públicos.

Las minas, las grandes haciendas agrícolas productoras de azúcar, de maíz, de arroz, etc., se convirtieron en mercancía obtenida al mejor postor ante las organizaciones públicas. (desgraciadamente ese sistema se ha desarrollado en el México actual desde hace setenta y seis años, en los que se han incluido las fuentes de todo tipo de energía).

El pueblo mesoamericano perdedor ante la conquista y la evangelización, considerado desde le primer momento de la llegada de nuestros “salvadores” como simples bestias, se vio hundido en ese sistema a partir del 19 de agosto de 1519, con las solas excepciones de los gobiernos coloniales de Antonio María Bucareli, del Segundo Conde de Revillagigedo y de Bernardo de Gálvez . La “independencia” no significó mayor cambio que el de los titulares de la corrupción, criollos todos ellos, Brigadieres del Ejercito Español ascendidos a la Presidencia de la República como dueños y señores de todos los bienes de la Nación. Esta situación prevaleció hasta el año de 1855 en que Benito Juárez suprimió los fueros del clero y del ejército y declaró a todos los ciudadanos iguales ante la ley; siguieron la Ley Lerdo: De 1856, que obligó a las corporaciones civiles y eclesiásticas a vender casas y terrenos ,creada por Miguel Lerdo de Tejada; Ley Iglesias, en 1857, que prohibió el cobro de derechos y obvenciones parroquiales, el diezmo, promulgada por José María Iglesias. Una vez Presidente la República Juárez promulgó la Ley de la nacionalización de los bienes eclesiásticos, complementaria de la Ley Lerdo de desamortización de los bienes de la iglesia, con un cambio importante: los bienes ya no pasaban a manos de los rentistas (1859); Ley del matrimonio civil: Estableció que el matrimonio religioso no tiene validez oficial y establece el matrimonio como un contrato civil con el Estado (1859); Ley orgánica del registro civil: Se declararon los nacimientos y defunciones como un contrato civil con el Estado (1859); Ley de exclaustración de monjas y frailes: Se prohibió la existencia de claustros o conventos, y se decretó la salida de las religiosas y religiosos que ahí vivían; Ley de libertad de Cultos: Esta ley permitió que cada persona fuera libre de practicar y elegir el culto que desee. Esta ley también prohibió la realización de ceremonias fuera de las iglesias o templos.

Como es de suponerse, al prohibirse legalmente la posible corrupción en perjuicio de la Nación las cosas cambiaron radicalmente. Por desgracia esa situación, que podemos considerar un oasis en la vida de México, sin corrupción, no podía durar. A un distinguido militar defensor de la República, pero sin raíces ( Porfirio Díaz, criollo hijo de español, José Faustino Díaz e italiana, Petrona Mori) se le despertó la codicia por el poder y por el dinero; Se levantó en armas en contra de Juárez en el año de 1871; A mediados de 1872, estuvo a punto de entrar a la Ciudad de México pero fue derrotado por el General Guanajuatense Sóstenes Rocha. El 18 de julio de ese mismo año Juárez murió, y el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Sebastián Lerdo de Tejada, se convirtió en presidente y le concedió amnistía. Díaz, despojado del mando militar, se retiró a Tlacotalpan, donde vivió hasta 1876; se levantó en armas contra la reelección de Lerdo, proclamando el Plan de Tuxtepec. Tras su triunfo tomo posesión como Presidente de la República el 29 de noviembre de 1876, en un mandato apenas “interrumpido” de 1880 a 1884, en el que siguió gobernando, pero en el que el Presidente legalmente era su compadre el General Manuel González. A partir del año de 1876, Díaz fue volviendo a pasos agigantados a la situación de la corrupción que había persistido en la Colonia y en el “México Independiente” hasta la llegada del lapso conocido como “La Reforma”.

Los principios fundamentales que en verdad rigen hoy en día a los Estados Unidos Mexicanos, emanan de la forma arbitraría y corrupta de gobernar heredada del Virreinato; de “Don” Antonio de Padua María Severino López de Santa Ana y Pérez de Leblón, Su Alteza Serenísima, creador a ultranza de la “Dictadura Perfecta” que describiera hace algunos años el escritor Mario Vargas Llosa y del “sistema impositivo” mas voraz e inequitativo que existe en el mundo entero; y de “Don” Porfirio Díaz Mori, añorado y venerado dictador creador a su vez de los sistemas de seguridad y control mas adelantados y aun vigentes, ( “mátenlos en caliente” ) situación que analizaremos en el siguiente Blog.

5/22/2011

EL ASESINATO DE VENUSTIANO CARRANZA.

Joaquín Ortega Arenas.

Del libro de mi autoría, “20 de noviembre de 1910, ¡LA BOLA ! he entresacado el episodio de la muerte de Venustiano Carranza que ofrezco hoy, a mis lectores:

“…A principios del año de 1920, se celebrarían elecciones, en las que se presentaría el general Álvaro Obregón como candidato del Partido Laborista, y un candidato civil elegido por el Presidente Carranza que pretendió el cambio del militarismo al civilismo en el poder y sugirió la candidatura del Ingeniero Ignacio Bonillas . Tal vez influyó en esa decisión un mensaje en que Woodrow Wilson Presidente de los Estados Unidos de América por conducto del Secretario de Estado, Bainbridge Colby, responde a Carranza sobre los intereses petroleros norteamericanos, así como de la diplomacia a seguir en México.

La elección del Presidente causó un gran disgusto a los generales sonorenses Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, Secretario de Industria Comercio y Trabajo en funciones en ese momento, que para evitar la “maniobra” de Carranza, se levantaron en armas con el “Plan de Agua Prieta”, lugar de nacimiento de Plutarco Elías Calles, en el que sin ningún contenido social, solamente se desconocía a Carranza con un pretexto invalido y hasta tonto pero que fue suficiente para iniciar una nueva asonada, contando con las armas que Carranza había entregado a Obregón para “la defensa de las Instituciones”, lo que obligó al Presidente a abandonar la Capital de la República y dirigirse hacia el Puerto de Veracruz, otra vez.

En la estación de Guadalupe Hidalgo, (La Villa) se encontraban ya formados los trenes en los que se conduciría a una regular fuerza militar que acompañaría al Presidente.

Vale la pena comentar los avatares que se produjeron con esa huída. El Presidente ordenó al Tesorero General de la Nación entregara a el subsecretario de Gobernación y éste, al General Juan Barragán, persona de su absoluta confianza, los SESENTA MILLONES DE PESOS, ORO que se encontraban en ese momento en las arcas nacionales y los condujera al Tren Dorado, el tren exclusivo para el uso de señor presidente, orden que fue cabalmente cumplida.

Otra catástrofe imposible de prevenir se abatió sobre el Presidente, una “maquina loca” cargada de dinamita se estrelló en contra de los convoyes que transportarían la tropa encargada de proteger al vagón Presidencial momentos antes de la salida, inutilizándolos, por lo que el Presidente se vió obligado a prescindir de su escolta militar, quedando sólo con una escolta formada por cadetes del Colegio Militar que estaban apostados junto al Tren Dorado y uno cuantos soldados más, a las ordenes del General Francisco de P. Mariel.

A la llegada a la estación de Aljibes, en plena sierra norte del Estado de Puebla, el tren fue atacado haciendo imposible que siguiera avanzando pues la vía de ferrocarril había sido levantada.

En forma providencial, se pensó en ese momento, se presentó con una regular fuerza armada, Rodolfo Herrero poniéndose a las órdenes del Presidente. Fue allí donde Carranza supo que el Jefe de la Guarnición de Veracruz ya se había unido a los sublevados, por lo que con la “protección” de Herrero y la pequeña fuerza del General Francisco de P. Mariel, en caballos proporcionados por Herrero, se internó en la Sierra en compañía de algunos de sus principales colaboradores, el Lic. Luis Cabrera, Francisco Murguía, Manuel Aguirre Berlanga, su candidato a la Presidencial Ignacio Bonillas, y otros más,

El día 20 de mayo, llegaron al pequeño pueblo de Tlaxcalantongo, Puebla. Ahí pretendieron pasar la noche. Herrero se retiró al poco tiempo poniendo un pretexto y en las primeras horas del 21 de mayo de 1920, la gente de Rodolfo Herrero atacó los jacales donde dormían Carranza y sus fieles seguidores, casi apiladas cinco personas en la choza que correspondió a éste. Entre gritos y disparos según la versión oficial, hirieron de muerte al Presidente Carranza y afortunadamente no lastimaron a ninguno de los demás ocupantes.

Una versión diferente, relatada al que esto escribe personalmente por don Luis Cabrera, testigo presencial, es ésta:

Llegaron sí, como se ha relatado, hasta el caserío de Tlaxcalantogo; fueron llevados por Herrero a diversas chozas, y en una de ellas alojaron al Presidente y otras personas, entre otras el autor del relato. A la media noche, fueron despertados por gritos de ¡Muera Carranza! y balazos disparados al aire. El Licenciado Cabrera pretendió levantarse y el Presidente, casi en tinieblas se puso de pie y sereno pero firme, dijo: “Calmados, esto solo es conmigo” y se dirigió a la puerta de la choza, y al momento de abrirla recibió primero, un balazo en un muslo de que le rompió el fémur por lo que su cuerpo giró y antes de caer recibió varios balazos más en la espalda, Los atacantes, quizá en medio de la oscuridad reinante y entre la copiosa lluvia identificaron al Presidente por su blanca barba y cuando lo vieron caer, se retiraron a todo galope. Llegaron varias personas de la comitiva que estaban alojadas en otras chozas y procedieron a levantar el ya cadáver del Presidente. Mi ilustre informante y otras personas más, en cuanto volvió la calma, fueron conducidos por el Lic Cabrera hacia el Pueblo de Zacatlán, del que era oriundo.

Los relatos oficiales del suceso, no concuerdan de ninguna manera con los hechos evidentes que constan en documentos celosamente guardados en el Acervo Histórico Condumex, en el que existe un telegrama enviado por Plutarco Elías Calles, Secretario de Industria, Comercio y Trabajo en el gabinete de Carranza dirigido al Teniente Coronel de Caballería Lázaro Cárdenas de Río, Jefe de la Zona Militar de Tuxpan, a la que correspondía Tlaxcalantongo, en el que escuetamente le ordena: “El señor Presidente va hacia su zona. No debe salir de ella.” Comunicación que indudablemente originó el que el Teniente Coronel de caballería Lázaro Cárdenas del Río, enviara a Rodolfo Herrero a Villa Juárez, Puebla, la comunicación que textualmente señala:

“…Lo saludo afectuosamente y le ordeno que inmediatamente organice a su gente y proceda a atacar a la propia comitiva , procurando que en el ataque que efectúe sobre esos contingentes, muera Carranza en la refriega , entendido de que de antemano todo está arreglado con los altos jefes del Movimiento y, por lo tanto cuente Ud. conmigo para posteriores cosas que averiguar…..como siempre , me repito su atento amigo, compañero y S.S. Lázaro Cárdenas….”

Ambos documentos, celosamente guardados en el poblado serrano de Patla, estuvieron en las manos de quién esto escribe por haber sido llamado profesionalmente a la operación de venta realizada por su hasta entonces tenedor, del que me reservo dato alguno por obligarme a ello el secreto profesional que se realizó con el Acervo Histórico Condumex; Se me permitió tomar fotostáticas de ambos documentos que desgraciadamente presté al Lic. Franco Carreño García y jamás me devolvió, pero que gracias a investigaciones actuales de Juan Ramón Jiménez de León profesor de Posgrado de la F.C.A. UNAM, han sido “hallados”, consultados y fotocopiados en los Archivos del Acervo Histórico Condumex.

Rodolfo Herrero, perteneció durante muchos años a las “Guardias Blancas” que las compañías petroleras tenían desplazados en toda la zona, a ciencia y paciencia de las autoridades mexicanas, para la protección de “sus bienes” capitaneados por el “General” Manuel Peláez. Eran mas de 15 000 hombres perfectamente armados y pertrechados en mejores condiciones que la tropa del Gobierno.

Tras el asesinato, Herrero fue conducido por Cárdenas a la Ciudad de México en compañía del General Juan Barragán y ( ¡ojo por favor! ) devolvieron los TREINTA MILLONES DE PESOS, ORO, que Carranza llevaba en el Tren Dorado, encontrados varios días después del asesinato. Tras breve investigación, Herrero fue liberado…”

Los periódicos de la Ciudad de México dieron la noticia de que el Presidente se había suicidado.

5/16/2011

REMEMBRANZA DEL 10 DE MAYO.

Joaquín Ortega Arenas.

El “día de las madres”, en verdad debía ser todos y cada uno de los que componen nuestra vida. Desgraciadamente la humanidad ha confundido desde siempre, la fuerza con la verdad y la razón. Somos “machistas” por que tenemos la fuerza y la razón y ¡basta! Hemos estado equivocados y no lo reconocemos. Despreciamos a la mujer porque no tiene la fuerza, y al no tener la fuerza, ¡no tiene la razón! No importa que a ella debamos nuestra existencia y… por que no, nuestra razón. Está perdida la visión sobre los verdaderos valores de la vida. Creo, sin temor a equivocarme, que la mujer, la madre, es el eje de toda la vida y de toda la historia a pesar de su debilidad física, siempre compensada con su solidez de pensamiento, su abnegación, su ternura y sobre todas las cosas, su enorme paciencia y resignación para cumplir el cometido que la vida le ha deparado, a pesar de la ceguera y la necedad del hombre.

Sometida siempre a la fuerza y a la voluntad del hombre año tras año, siglo tras siglo la madre ha perdonado todo sin pensar siquiera en una compensación, un premio. Tiene además la mayor de las cualidades posibles, el desinterés en sus sacrificios y penalidades y nosotros, los “machistas”, ¡felices!

En la antigüedad se veneraba a la “Madre de los Dioses” y esa práctica se siguió por el Cristianismo con la veneración a la “Madre de Dios”. Allá por el año 1870 en Inglaterra Julia Ward Howe tuvo la idea de festejar a las madres comunes, y en 1880, en Alemania, un hombre honrado y sincero pensó que, al menos, se merecían un homenaje anual y promovió ese homenaje para el primer domingo del mes de mayo. “Muttertag” le llamaron y poco a poco, llegó esa idea a México. A iniciativa si no mal recuerdo (era yo un niño), del Diario “Excelsior” se dedicó al efecto el 10 de mayo de 1932 y se convocó a un concurso para la mejor canción dedicada a las madres. Llovieron las composiciones alusivas, firmadas con pseudónimos y al fin llegada la fecha se declaró vencedor del concurso a quién había enviado su composición firmada como “JAROCHO”. Al abrir el sobre, Don Manuel Bernal, maestro de ceremonias en esa oportunidad y recitador emérito y aun no superado en nuestro México, perdió la respiración… Poco después reveló el nombre: AGUSTÍN LARA.

Preguntarás querido lector, por que esa momentánea turbación de Don Manuel, y sin empacho te la relataré. Desde el año de 1928 la música de Agustín Lara se había apoderado del gusto de los mexicanos. Sin embargo, sus temas y letras de las canciones pronto fueron censuradas primero, por la Liga de la Decencia, y después por los mismísima Secretaría de Educación Pública, y prohibidas. “Aventurera, Pervertida, el hermosísimo vals Cortesana, etc., “canciones que hoy darían risa a cualquier infante de cinco años que vea la televisión y sus tremendos programas recargados de sexo de todo tipo. La canción se denomina “Cabellera Blanca”, y como un homenaje eterno a las madres, me tomo la libertad de trascribirla.

Cabellera Blanca.

Junto a la chimenea,

Donde hay feria de lumbre,

Reza la viejecita,

Sus cosas de costumbre.

Escarcha de leyenda

Que brilla en mis pesares,

Incienso del recuerdo

Quemado en mis altares.

Y surge de la hoguera,

Entre rojos destellos,

La cadena de duendes

Que peina sus cabellos.

Cabellera de plata,

Cabellera de nieve:

Ovillo de ternuras

donde un rizo se atreve.

Cabellera bendita,

Bañada de tristeza,

Incienso hecho de llanto,

Cuajado en tu cabeza.

Cabellera nevada,

Madeja de oraciones,

Para ti es la más blanca

De todas mis canciones.

Al escribir este homenaje a mi madre, a la madre de mis hijos y a todas las madres del mundo, no he querido omitir a Agustín Lara. Su hermosísima canción, hoy totalmente olvidada merece un recuerdo….