6/08/2010

El Juicio de Residencia

Joaquín Ortega Arenas Para Alma Elena De Gyves. Vivimos en este bello y rico País, en nuestro México, hace casi cuatrocientos años, inmersos en una sociedad corrupta y proclive a la corrupción de sus autoridades siempre dispuestas a aceptarla y adoptarla gustosas, a sabiendas de que esa corrupción jamás será castigada porque desde las autoridades, todas, desde las mínimas hasta las máximas adolecen de la misma inclinación y afección. ¿Pero, esto siempre ha sido así? ¿Nunca ha habido freno a esa situación? CLARO QUE NO La Colonia de la Nueva España nació con ese sino. Un grupo de ex presidiarios capitaneado por Hernán Cortes llegó el año de 1519 a saquear todo lo saqueable, aunque suene redundante, valiéndose de artimañas legaloides lo lograron a plenitud. Desde su llegada a Chalchihuecan, Cortés estableció un Ayuntamiento que “legalizara” todos su actos y, “tomó posesión de todas las tierras existentes en nombre de la Corona de España “. A sangre y fuego se abrió paso hasta la principal ciudad de la gran, podríamos llamar confederación de los pueblos mesoamericanos, desde lo que hoy son Guatemala hasta Chihuahua y la tomó, no sin dificultades el 13 de agosto de 1521. La destruyó por completo y asesinó en un sólo día a mas de sesenta mil “naturales” al decir de Bernal Díaz del Castillo para establecerse sobre las ruinas con su “civilización” y “religión”. Sus huestes proseguían con el abuso irrestricto sobre los naturales y sobre todas las cosas que encontraban a mano, incluyendo el poder mismo que los llevó a destituir a Cortés y, a éste, a recuperarlo, hasta que en el año de 1526, en que la metrópoli envió a un funcionario dotado de plenos poderes para destituir a Cortés y someterlo a juicio de residencia, que era un medio que la Corona empleaba para controlar a los funcionarios públicos, que consistía en que éstos, al concluir el período de su gestión, debían ser sometidos. Se verificaba una vez concluido el encargo administrativo, y debía fungir como Juez el funcionario que debía suplirlo. Hasta el Siglo XVIII esos juicios se verificaban en dos instancias, la primera en el lugar en que hubiere actuado el indiciado, y el segundo en España. Aunque es evidente que la institución tiene sus orígenes en el Derecho Romano, Alfonso X, el Sabio, Rey de Castilla , lo incluyó en las Siete Partidas (1256-1265), y las leyes promulgadas con ocasión de las Cortes reunidas por Alfonso XI en Alcalá de Henares (1348), pasó a las colonias terminada la conquista El Gobierno Español tuvo conocimiento del poder que habían tomado los conquistadores y el abuso permanente de ese poder en perjuicio de los “indios” y de la Corona misma, por lo que para poner fin a esa situación envió a un juez de residencia que sujetara a Hernán Cortés al mismo, pues había instrucciones para que se estableciera en la Nueva España un órgano de gobierno que evitara los abusos que este había realizado. Constaba el juicio de residencia de varias etapas; 1.- Pregón, mediante el cual se invitaba a todos los gobernados a presentar las quejas y denuncias que en contra del sujeto al juicio tuvieran; 2.- Interrogatorio, al indiciado por el Juez de Residencia; 3.- Averiguaciones; 4.- Presentación de cargos , 5.- Descargos ; 6.- Demandas y 7.-Preguntas directas al indiciado. Toda autoridad estaba obligada a someterse al juicio, y estaban obligadas a permanecer en el sitio en el que hubieren laborado analizándose en primer lugar la forma en que el indicado hubiere obedecido las instrucciones recibidas por la Corona, investigación que duraba hasta seis meses recabándose testimonios y pruebas, investigación que era pública. Si existían irregularidades, el expediente se enviaba al Consejo de Indias para la revisión, ratificación o modificación de la sentencia, y se dictaba ésta. El juicio de Residencia de Hernán Cortés, se retrasó debido a que el Juez Luis Ponce de León murió casi recién llegado. Lo sustituyó Marcos de Aguilar y también falleció poco tiempo después. De todos modos, se instauró en la Nueva España la Primera Audiencia, integrada por Nuño Beltrán de Guzmán, como Presidente; el oidor Matienzo; el Oidor Delgadillo; el Oidor Maldonado y el licenciado Parada. Dos de los oidores fallecieron de mal de costado, siendo sustituidos dos de los tres restantes, por orden del rey La actuación de esta audiencia fue totalmente delictiva y tuvo que ser sustituida por la Segunda Audiencia, integrada por Sebastián Ramírez de Fuenleal, Obispo de Santo Domingo; Alonso Maldonado, el licenciado Zainos, el licenciado Vasco de Quiroga y el licenciado Salmerón, que enderezaron con honradez y rectitud el rumbo de la colonia. Reiniciaron el juicio de residencia en contra de sus antecesores y apresaron a los oidores Matienzo y Delgadillo. Iniciado por fin el juicio contra Cortés, abundaron las quejas en su contra, señalándose en la mayoría de ellas,.”- Que no les dio parte de oro; - Otros que nos les dio indios; que pagara los caballos que murieron en las guerras” .etc. La residencia tuvo fuertes escollos, como las muertes de Ponce de León y Marcos Aguilar y la partida a España de Alonso de Estrada que se suponía iba a suceder a Aguilar. . El juicio de residencia debería tramitarse en base a varios principios vigentes en la metrópoli, partiendo del de publicidad, o PREGON, seguido por la PUBLICACION DEL EDICTO, que en Cédula dirigida a la Audiencia de la Nueva España se señaló, : "...de manera que de aquí adelante cuando se oviere de tomar residencia, a las personas que ha usado y servido cargos de justicia en esa dicha Nueva España hiciesedes divulgar y notificar a los individuos naturales della ...Para que puedan pedir justicia de sus agravios y que tengan para ello entera libertad." En México, se leía el Decreto en la puerta principal del Palacio, en la del Arzobispado, en la esquina del Santo Tribunal de la Inquisición , en la esquina del Portal de Mercaderes y en la esquina de la Diputación. Como TERCER requisito de procedibilidad se estableció el de REQUISA SECRETA, dentro del cual habría exhibición de instrumentos y examen de testigos siguiendo en el tiempo, la RESIDENCIA PUBLICA y la SENTENCIA y por último, ABONO DE LAS COSTAS, que debía pagar el condenado, sólo que jamás se condenó a nadie, a pesar de que se hizo juicio a trece personas entre 1571 y 1600. En 1760, loa oidores de la Audiencia de México suplicaron al monarca ser dispensados del juicio en los casos que fueren cambiados de una Audiencia a otra, y la petición fue negada. La petición fue formulada otra vez, en 1786 y nuevamente denegada. En forma ilícita y viciosa se empezó a establecer en la Nueva España la costumbre de que la residencia solo se iniciara a instancia de parte, lo que dio lugar a que en el año de 1568 se expidiera una cédula real prohibiendo esa práctica. Con el tiempo, se estableció que su duración no podía exceder de sesenta días. También en la Nueva España, se revivió el antiguo recurso “de fuerza” , establecido en tiempos de Alfonso El Sabio , para las ocasiones en que se omitiera el pregón de residencia en caso de agravios cometidos en perjuicio de los “naturales” a quiénes debía “ampararse” tanto en sus personas como en sus cosas . Como señalamos, jamás se condenó en la Nueva España a Nadie, y así llegamos al principio de nuestra etapa de País independiente, con el proyecto de Constitución elaborado por Ignacio López de Rayón , Andrés Quintana Roo y otros más, en los que no se buscaba la independencia, sino sólo una autonomía similar a aquella de que gozaban las provincias inglesas de América del norte, la que fue vetada por José María Morelos y sustituida por fin en la Constitución de Apatzingán , conforme a los “Sentimientos de la Nación “ formulados por el caudillo, en la los que se hacía mención de la necesidad de penalizar todos los actos de corrupción y abuso que cometieran los funcionarios públicos. Esa constitución, no pudo tener vigencia primordialmente por la aprehensión del Morelos y su inmediata ejecución. Llegó por fin la oportunidad de tener un País libre con los tratados de Córdoba que dieron fin a la guerra de independencia que, interrumpidos por el fugaz imperio de Agustín de Iturbide, permitieron elaborar una constitución. En el proyecto inicial se consideraba la conservación de un típico juicio de residencia, pero los “próceres luchadores por la independencia”, se opusieron enérgicamente a que se estableciera. Estimaban que esa era una falta de consideración a su sacrificio y una muestra de desconfianza para sus personas y sólo se señaló la posibilidad de un “juicio de responsabilidad” lleno de trabas y obstáculos y con un término de prescripción ridículo. Este sistema, sumamente productivo, pero de riquezas para los inmunes e impunes próceres de la patria, se ha conservado hasta la fecha, con los tristes resultados que todos hemos podido observar. Cada seis años, antes cada cuatro, surgen de la nada camadas y más camadas de millonarios que no tienen empacho en hacer ostentación de Su Inmensa RIQUEZA SIN PUDOR ALGUNO y, en forma paralela camadas y más camadas de miserables muertos de hambre que suma más del 50% de la población a los que hay que sumar unos 15 millones que han tenido que emigrar a riesgo de sus vidas, hacia el norte en busca de pan y techo. Este País no es un País de revoluciones, sino un País, como lo hemos repetido, de estallidos de odio. Hemos tenido en nuestro pasado, el primero a cargo de los pueblos indígenas sojuzgados por los mexica que, alentados por Hernán Cortes para la venganza se unieron a los conquistadores, ciega y torpemente en busca de venganza. La logaron sumándose a los asesinos conquistadores en la masacre que acabó con la etnia mexica y,,, fueron después víctimas de los mismos conquistadores a quienes prestaron apoyo y ayuda que los convirtieron en esclavos y siguieron asesinando. El segundo estallido de odio se dio en 1810, iniciado por Miguel Hidalgo. Se convirtió rápidamente en un asesinato colectivo de españoles e indígenas que solo duró unos cuantos años, y, El tercer estallido de odio, iniciado con la “toma de Ciudad Juárez” en 1911, y continuó hasta 1921 dejando un saldo de mas de un millón de muertos, que, sigue y sigue hoy alentado por las mismas autoridades en su vana e inútil lucha contra la delincuencia que lleva hasta el presente mes, más de dieciocho mil muertos. Podemos estar en los umbrales del cuarto estallido de odio, ¡Cuidado!

5/30/2010

LA CIUDAD DE LA DESESPERANZA

En esta serie de comentarios verificamos algunos intitulándolos “La Ciudad de la Esperanza”, lema adoptado por las autoridades del Distrito Federal para esta hoy sufrida y mutilada ciudad, edificada sobre las ruinas de la Gran Tenochtitlan a partir del 21 de agosto de 1521 en que fue totalmente destruida por nuestros inefables conquistadores y evangelizadores. Para justificar el presente título, recordemos que su traza original fue encargada a Alonso García Bravo, quien se inspiró en las grandes avenidas prehispánicas y los canales que conformaban la urbe. Sus ejes eran la hoy calzada México-Tacuba de oriente a poniente y la de México-Tlalpan de Sur a Norte. La lógica de aquél proyecto permitía la circulación libre de los vientos dominantes y la recepción de los rayos solares por los hogares de los habitantes de manera que se conservara, hasta donde es posible, la temperatura apropiada. Esa ciudad original construida entre 1521 y 1596, en que lluvias torrenciales que se prolongaron hasta casi medio siglo XVII, la inundaron y destruyeron. La ulterior reconstrucción desgraciadamente ya no fue igual. Fuera de la traza original, nada se ha respetado desde entonces. Hoy, sí, hoy, está convertida en la ciudad del desastre. En aras del enriquecimiento fácil para autoridades y fraccionadores no queda ya casi ningún jardín interior de los que servían para oxigenar el ambiente y embellecer las casas que se hubieron construido por siglos y hasta 1940, cuando comenzó la debacle. Sólo en la Colonia Condesa de la Delegación Cuauhtémoc, en los últimos seis años se han destruido casas y más casas para dar lugar a CUATROCIENTOS EDIFICIOS EN CONDOMINIO. Indiscriminadamente se derriba todo lo que existe sin siquiera respetar la inútil, o mejor dicho dúctil Ley Sobre Monumentos Arqueológicos, Históricos y Artísticos. En otras latitudes, por igual las autoridades, TODAS, no sólo permitieron la destrucción de la Fábrica de Papel de Coyoacán, incluidas las seis plataformas tecpanecas y dos basamentos teotihuacanos que allí existían, sino que también toleraron colocar sobre el sifón hidráulico mas antiguo del continente americano, un edificio de 15 pisos. Transitar por cualquiera de las calles, en especial del Centro Histórico, resulta trágico y doloroso. Destrucción por dondequiera para construir edificios en “condominio” es el manifiesto afán de unos y otros. Más impuesto predial es más ingreso al fisco, pero … la antigua Ciudad de los Palacios día con día va quedando sólo en el recuerdo de unos cuantos. Las autoridades del Distrito Federal, paradójicamente, pretenden erradicar el uso de los automóviles y fomentar el uso de la bicicleta con el genial propósito de que sus habitantes, de cualquier edad, se trasladen de sus hogares a sus centros de trabajo pedaleando más de cincuenta o sesenta kilómetros diarios y, al mismo tiempo, tratan de construir grandes vías de circulación de mínima utilidad pero de altísimo costo (incluido, desde luego, el veinte por “Adela”), y aún se empeñan en lograrlo a costa de terrenos ajenos que expropian y cuyas indemnizaciones nunca pagan, contando con el apoyo irrestricto de las autoridades judiciales, las que bloquean las reclamaciones de los incautos ciudadanos que lo intentan (¿será que el costo de las obras alcanza para dádivas convencedoras?). Como dice el viejo refrán: “cuando la perra es brava, hasta a los de casa muerde”, y para dar cabida a tan urgentes vías de comunicación que no van de ninguna parte a ninguna parte, ahora se “expropian” los pocos centros de producción agrícola que quedan en el Distrito Federal que, si bien no son propiedad de los ejidos y comunidades, sino de la Nación, de acuerdo con la forma que señalan los artículos 2 y 27 constitucionales, “bussines are bussines”, se convierte a esas propiedades comunitarias en públicas, sólo que en estos casos no se sujetan a la misma Constitución y a la Ley de Expropiación, en cuanto a que ambos ordenamientos precisan que toda propiedad privada que se expropie será efectiva cuando se pague una indemnización INMEDIATA. En los últimos días, los diarios de la Ciudad se han ocupado de juicios en que se ha condenado a las autoridades a pagar indemnizaciones … respecto de actos autoritarios que datan de hace quince años, y NADA que se pagan. El añorado escritor Jorge Ibargüengoitia, después de haber hecho un vuelo en helicóptero sobre su amada Villa de Coyoacán y sus cinco barrios declarados inmodificables por Porfirio Díaz en Decreto del año de 1909 (San Lucas, San Francisco, La Purísima Concepción de Nuestra Madre Sacratísima la Virgen María (irreverentemente conocido como “La Conchita”, a secas) San Juan Bautista y Santa Catarina), escribió un bello artículo publicado en el Diario Excelsior en el que llamaba a esa área “La Villa de los Jardines escondidos”, en ese entonces con toda razón. Pero es el caso que aquellas viejas casonas coloniales que vio Don Jorge, hoy están en vías de extinción a causa del progreso, cuando que ocupaban tan sólo un veinte por ciento de la superficie y el resto eran hermoso jardines arbolados. La transformación a partir de la llegada a la Jefatura de la Delegación del señor Sánchez Duarte ha sido total, por lo que hoy podría escribir Ibargüengoitia un artículo sobre la “Villa de los condominios escondidos y los edificios departamentales”. ¿Cómo podremos evitar tanta destrucción de nuestro pasado glorioso? Creo que la receta nos la dejó escrita el Segundo Conde de Revillagigedo, Virrey de la Nueva España, cuando en su Juicio de Residencia señaló tajante: “¡La Corrupción sólo existe donde la Justicia la permite!”… y esa historia también será contada otro día.

5/26/2010

LA REFORMA DEL ESTADO MEXICANO

Joaquin Ortega Arenas A lo largo de muchos años, un considerable número de intelectuales, académicos y publicistas han tratado inútilmente de desentrañar la naturaleza esencial y las características funcionales que distinguen al sistema jurídico-político mexicano, llamado por ellos mismos, como si se tratara de una entidad fantasmagórica: “el sistema”. Dicha empresa ha abarcado tanto lo relativo a la forma y el sentido de sus instituciones fundamentales, sus leyes y programas de gobierno, como aquella infinidad de prácticas (legislativas, políticas, electorales, judiciales, burocráticas, administrativas, financieras, policiales, etc.) en las que “el sistema” cobra realidad en el mundo de la vida social y produce efectos concretos y tangibles en la vida presente y futura de millones de hombres y mujeres. Ese esfuerzo, que no dudamos en calificar como inútil y que ha consumido enormes cantidades de tiempo y de recursos intelectuales y materiales, ha fallado habitualmente porque parte de la idea, falsa, de que México, desde el inicio de su vida como nación independiente, ha contado —exceptuando las breves aventuras imperiales de Agustín de Iturbide y Maximiliano de Habsburgo—, con instituciones estatales formalmente republicanas y formalmente democráticas, con poderes formalmente soberanos (el ejecutivo, el legislativo y el judicial) respetuosos de sus facultades y competencias y, finalmente, con buenas leyes, formalmente justas y equitativas. Es decir, que generalmente se han estudiado su historia política y su vida pública como si el conjunto de sus instituciones jurídico-políticas fuese en sí mismo bueno, racional, equitativo y justo; llegándose las más de la veces a la conclusión de que la injusticia, la antidemocracia, el autoritarismo, la corrupción, la impunidad y todos y cada uno de los vicios sociales que efectivamente padece, fueran únicamente efecto de malos gobiernos y peores gobernantes. Hoy en día aún es frecuente escuchar o leer comentarios y análisis que consideran el presidencialismo, el marco parlamentario y la actividad legislativa, la legislación mexicana y todo su sistema judicial como instituciones jurídico-políticas “de las más avanzadas del mundo”, sin reparar en el hecho de que los grandes males y los grandes problemas que fatalmente la aquejan no son exclusivamente efecto de los gobiernos autoritarios, ineficientes, corruptos e impunes que ha padecido y padece, sino que aquellos existen y actúan sólo para perpetuarse en el poder —aun después de autoproclamarse como gobiernos “del cambio”—, ahí en donde el conjunto de las instituciones, especialmente las que tiene que ver con la salvaguarda del estado de derecho y la administración de la justicia, no sólo permiten, sino aun justifican y solapan exactamente lo contrario. Más acertado que intelectuales y estudiosos —o menos comprometido con “el sistema”—, el escritor y político peruano-español Mario Vargas Llosa acuñó una expresión que indudablemente recupera, califica y describe la naturaleza profunda, la esencia misma del ser y el hacer del sistema jurídico-político mexicano: “México, afirmó, es una Dictadura Perfecta”. Con ello, lo que el escritor decía era bien simple. Una dictadura, sin más, se entiende como un régimen o una forma de gobierno en donde no existen ni funcionan instituciones libres, autónomas o democráticas; un régimen que dirige, arbitra y sanciona todas y cada una de las prácticas sociales en función directa de la conservación de sus poderes y del ejercicio de sus facultades gubernativas, nunca sujetas a la aprobación plebiscitaria de instancia deliberativa alguna; un ejercicio de gobierno en donde los intereses de los gobernantes y de los grupos sociales que los apoyan y les son afines se enuncian, imponen y ejecutan a través y con el concurso de los aparatos estatales creados para el efecto: parlamentos, tribunales, policías, ejército y sistemas represivos y carcelarios. Una dictadura, en fin, es una forma de gobierno en donde el Dictador y su séquito institucional actúan por sí, ante sí y para sí, sin concebir y menos conceder la elaboración y aplicación de otras propuestas, otros programas, otras empresas y otras leyes que no sean aquellos que favorecen su permanencia en el poder. Sólo que, ese tipo de dictadura no es perfecta, porque se impone directa y abiertamente por medio de la fuerza. La Dictadura Perfecta no es, en el fondo, muy distinta. Pero su forma, su sentido y su discurso son diametralmente opuestos. En la Dictadura Perfecta suceden elecciones aceptablemente libres; hay partidos políticos; funcionan cámaras de Diputados y de Senadores que, se dice, discuten y aprueban leyes “a favor de la nación y de todos y cada uno de los mexicanos”; existe un sistema judicial, nominalmente un poder soberano, que a través de sus instancias federales y estatales conoce, aplica y hace cumplir las leyes de manera presumiblemente imparcial y expedita; cuenta con un poder ejecutivo, electo libremente, que formalmente cumple y hace cumplir la ley para conducir y llevar a buen puerto, siempre por supuestos medios consensados y democráticos, equitativos y transparentes, a la nación entera. Sin embargo, como sucede en México, a través del “sistema” la dictadura existe, está representada y se ejerce a través de los actos públicos y privados de una camarilla gobernante que actúa por sí, ante sí y para sí con los inocultables objetivos de garantizar su permanencia en el poder y de satisfacer sus más caros intereses personales y de grupo. En resumen, en la Dictadura Perfecta sucede exactamente lo mismo que en una dictadura a secas; pero eso mismo, aquí, es, o más bien parece ser legal, democrático, equitativo y justo. Porque la Dictadura Perfecta aparentemente no impone sus objetivos e intereses particulares y de grupo al resto de los mexicanos por medio de la fuerza, sino a través de un sofisticado mecanismo de simulación de virtudes y disimulo de defectos en donde el conjunto de las instituciones públicas —y un amplio sector de las instituciones privadas, sobre todo el sistema financiero y los medios masivos de comunicación—, operan cotidianamente al margen de la legalidad, pero igualmente participan y cooperan de manera solidaria y mancomunada en una y la misma estrategia discursiva para proclamar machacona y estridentemente la “necesidad histórica” de sus programas, intereses y propuestas y la “pertinencia” la “eficiencia”, la “vocación de servicio”, el “patriotismo” y la estricta “legalidad” de todos y cada uno de sus actos. Sin embargo, México, un país que dice poseer instituciones político-jurídicas de vanguardia permanece sumido en una profunda crisis moral y material , cuyas manifestaciones particulares (sociales, económicas, políticas, jurídicas, culturales) no son sino el efecto natural de un modo particular del ser y el hacer de un Estado nacional cuyas trazas dictatoriales y modales totalitarios pueden sustentarse, y de hecho se sustentan, en una constitución y en las actuaciones de un poder ejecutivo dictatorial, omnímodo y omnipotente, en un poder legislativo que traiciona cotidianamente sus principios y conspira en contra del resto de los mexicanos y de los verdaderos intereses nacionales, en una legislación general ambigua y permisiva y en una administración de justicia sumisa y corruptible. Finalmente —lo que ya no es frecuente en estos desencantados días—, en la perspectiva de recuperar para nosotros mismos nuestro futuro inmediato y de garantizar la viabilidad de nuestro país como nación independiente, formulamos una esperanzada y radical propuesta de reconstrucción social cuya premisa básica es el rescate y la vigencia del verdadero estado de derecho, por la vía de la reconstrucción moral, legal e institucional de nuestro ahora devastado, corruptible y maltrecho sistema de justicia. LA REFORMA DEL ESTADO MEXICANO.- Define el artículo 40 de la Constitución vigente al Estado mexicano como. Artículo 40. Es voluntad del pueblo mexicano constituirse en una República representativa, democrática, federal, compuesta de Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior; pero unidos en una Federación establecida según los principios de esta ley fundamental. Nada más alejado de la realidad política que esa definición. No existe una Federación, porque los Estados no son libres ni soberanos. Una Federación, es por definición, la acción de unir mediante alianza, liga, unión o pacto entre varios estados. ( Del latín, foederare, unir ). La Constitución de 1824, estableció el régimen federal, en contra de la opinión del Diputado neolonés Servando Teresa de Mier, quien señalaba que no se estaba verificando una unión de entes soberanos, sino la continuación de un régimen centralista como lo era el monárquico español. Los Estados se crearon por la constitución misma, se les señaló la característica de "libres y soberanos" que jamás han tenido, y así continuamos con la ilusión de la "federación". La Federación la conforman los estados ya existentes que, al unirse, se comprometen a aportar y sufragar los gastos que la federación demanda, en la medida de las posibilidades de cada uno. En México, la Federación creó lo estados que la iban a componer y ha seguido creando nuevos estados, pero… No es la Federación Mexicana la que administra el total de los ingresos del País y los distribuye a su antojo, estableciendo cuál o cuáles, graciosamente, permite obtener a los "estados". Es el Gobierno Federal, a quien se ha identificado indebidamente con la “Federación” Surgió con el tiempo el descontento con el Gobierno Federal suplantando a la Federación misma, y éste, sin importarle su origen temporal, ha buscado la forma de que continúe el estado falso en que se vive. ¿ Cómo lo ha logrado? El imperio de la Ley se encuentra en México limitado al arbitrio y decisiones presidenciales, y en los 186 años transcurridos desde que se estableció el régimen federalista por el Congreso de 1823-1824, se ha venido fraguando la desaparición total de ese sistema político, hasta llegar nuevamente a un virtual absolutismo monárquico en el que han quedado aniquilados la propia federación y la democracia representada por el voto libre y secreto de los ciudadanos. ¿ Cómo se ha llegado a ese extremo? Desvirtuando uno a uno los principios fundamentales del régimen federal y de la democracia. El primero que dejó de tener vigencia , es el que reza que los Estados son "... libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior..." , principio hoy anulado por el establecimiento del Juicio de Amparo y su desviación total logrado en tiempos de Antonio López de Santa Anna, que ha determinado que el régimen interior de los presuntos "estados", se vea sujeto en todo y por todo a la resoluciones que dicte el Poder Judicial Federal, derivado de la perversión total del primitivo juicio de amparo con el que, a mediados del Siglo XIX, pretendió sin éxito alguno, Manuel Crescencio Rejón, poner coto a los abusos de poder y violaciones constitucionales constantemente efectuados por los gobiernos militares que sucedieron al de la Corona, al plantear la necesidad de que, respetando la soberanía de los estados presuntamente federados, se pusiera en manos de los Jueces de Primera Instancia y los Tribunales del Fuero común la potestad de amparar a «...los que les pidan su protección contra cualesquiera funcionarios que no correspondan al orden judicial, decidiendo, breve y sumariamente las cuestiones que se susciten sobre los asuntos indicados..» , es decir, la facultad de interpretar y cumplir la Constitución Federal. La proposición de Manuel Crescencio Rejón, que revivía los viejos recursos de fuerza y de poder existentes en España en tiempos de Alfonso el Sabio y en Suiza en los de Guillermo Tell, quedó totalmente desvirtuada por la intervención del Presidente Antonio López de Santa Anna, quien determinó que esas facultades se reservaran por siempre a la Justicia Federal, limitando la soberanía de los Estados Federados mediante los artículos 22 y 25 del Acta Constitutiva y de Reformas, sancionada por el Congreso Extraordinario Constituyente de los Estados Unidos Mexicanos el 18 de mayo de 1847, que sobre la rodilla , casi clandestinamente y mientras México era invadido por los norteamericanos, redactó el rico joven jaliciense Mariano Otero y en el que estableció la competencia única y exclusiva de los Tribunales de la Federación, para aplicar la Constitución, conservando la facultad de sentencia o dictamen, el cual fue, a no dudarlo, el primer golpe bajo a la soberanía de los Estados, agravado después el 12 de noviembre de 1908 en plena dictadura porfiriana, cuando se amplió la esfera de procedencia del juicio de amparo a asuntos que “… correspondan al orden judicial ..” Se estableció además el “principio Otero”, que limitó la procedencia y efectos del juicio de amparo, “sólo a instancia de parte agraviada” tan celebrado por nuestros abogados, ignorantes no sólo del derecho, sino de la historia patria, ya que ha permitido que se actúe permanentemente fuera de la ley que habiendo sido declarada inconstitucional, puede seguir aplicándose sin recato ni castigo alguno. Así, toda autoridad puede realizar actos inconstitucionales, salvo contra aquellos que obtengan un amparo. Una ley, aun habiendo sido declarada inconstitucional, puede seguirse aplicando a quienes no ganaron un amparo contra ella; Los jueces pueden aplicar leyes y ejercer acciones inconstitucionales, porque la constitucionalidad de los actos sólo puede decidirla la Federación, y la dictadura perfecta se ha logrado federalizando la administración de justicia, la toma de decisiones y la distribución de los recursos económicos, para después someterla al arbitrio del Poder Ejecutivo. La facultad de gobernar, la facultad de legislar y la de impartir justicia, en su totalidad, quedaron en manos de la Federación. Los Estados “libres y soberanos”, perdieron totalmente su soberanía. Para consolidar el sistema absolutista actualmente en vigor, durante el gobierno del Presidente Victoriano Huerta, se hizo la reforma al artículo 92 Constitucional en 4 de junio de 1914, en la que se determinó que «…los Ministros de la Suprema Corte serán electos por el Senado en escrutinio secreto y precisamente entre las personas que proponga en terna el Presidente de la República...» principio que acogió la Constitución vigente . Terminó de golpe la democracia legalmente establecida, al dejar al margen la elección de los individuos del Poder Judicial, sustituida por su “nombramiento”, y con ella concluyó también la independencia del mismo. Normalmente es causa de inhabilitación de un juzgador, participar como tal juzgando a su benefactor; es decir, a quien le dio “nombramiento” y en México, no lo es. En 1994 se crearon, con nuevas reformas a la Constitución, los Tribunales Electorales, entre cuyas funciones está la de anular la elección de cualquier tipo de funcionarios; y no cuesta ningún esfuerzo concluir que, con esta medida, ha muerto la democracia, ya que el voto “libre y secreto” de los ciudadanos puede ser declarado nulo por los tribunales electorales del Poder Judicial Federal sin siquiera tomar en consideración a los ilusos que lo emitieron. A lo largo de los noventa y tres años de vigencia de la actual Constitución mexicana se ha reformado más de dos mil doscientas veces y en esas reformas se han venido estableciendo fueros y privilegios corporativos y monopolios que reservan a favor del estado el ejercicio de las libertades civiles y los derechos humanos. Se ha establecido, por norma constitucional, el trabajo legislativo mediante el funcionamiento de fracciones parlamentarias y con esa medida ha desparecido la esencia de la representación popular directa de los habitantes de cada región del País. De hecho, ya no existen los representantes populares. Han sido substituidos por fracciones de los partidos políticos, mas no de todos, sino únicamente los que han sido aceptados y reconocidos por la Federación que, en las discusiones de leyes o proyectos en las Cámaras legislativas, deben votar por consigna partidaria, en masa, y lo que es peor, una buena parte de diputados y senadores ya no son electos por el pueblo, directamente, en forma democrática. Ahora son “propuestos” por los partidos aceptados por la federación. Las medidas legales “adoptadas” constituyen un cáncer que ha minado nuestras instituciones democráticas, y la cura necesaria debe ser radical. Extirparla, pero ¿cómo? El Juicio de amparo fue en el Siglo XIX una necesidad para limitar los abusos del poder, y constituyó un medio de defensa eficaz para los ciudadanos, aun con las limitaciones impuestas por el Presidente Santa Anna. Hoy se ha convertido en un arma en manos del ejecutivo y en contra de los ciudadanos. El monopolio constitucional de la legalidad y la constitucionalidad de los actos públicos y privados por un Poder Judicial monstruoso, corrupto y al servicio del ejecutivo, nos ha llevado a una simple simulación de estado de derecho. Se reformó la Constitución en tiempos de Zedillo y se creó, a semejanza con los países verdaderamente civilizados, un Consejo de la Judicatura Federal OMNIPOTENTE DEL QUE ES PRESIDENTE TAMBIÉN EL PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE, QUE LEGISLA CON SIMPLES ACUERDOS “ DE PLENO”, INATACABLES, EN CONTRAVENCIÓN NO SOLO CON LAS LEYES ORDINARIAS, SINO HASTA DE LA MISMÍSIMA CONSTITUCIÓN, Y LOS TRATADOS INTERNACIONALES QUE TENEMOS OBLIGACIÓN DE ACATAR, COMO SON LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS Y LA CARTA DE LOS ESTADOS AMERICANOS . Sólo la vuelta al principio, al verdadero estado federal con el respeto irrestricto a la soberanía de los estados, sus tribunales, sus instituciones democráticas, resolverá el problema antes de que lo haga un estallido social gravísimo, como los que ha tenido México cada cien años. Para ello se hace necesario: I.- El restablecimiento de la elección directa y democrática de todos los funcionarios públicos, ya sean del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo o del Poder Judicial. II.- El rescate de la soberanía de los Estados “libres y soberanos”. III.- Una mejor administración de justicia en la que destaque, a).- La desaparición del juicio de amparo en cuestiones que “… correspondan al orden judicial ”, como lo había planteado Rejón, ya que cada estado soberano es responsable de procurarlas en el ejercicio pleno de su soberanía siempre sujeta al pacto federal. b).- La limitación de la competencia de la Justicia Federal a los asuntos meramente federales. No hará falta, además de la Suprema Corte de Justicia, más que unos cuantos juzgados. c).- La eliminación de los centenares de Juzgados de Distrito, Tribunales Unitarios y Tribunales Colegiados de Circuito existentes, que, dígase lo que se diga, sólo constituyen una simulación absoluta , una duplicidad inútil de la cuasi justicia que imparten sin soberanía alguna los tribunales judiciales de los Estrados y la que “imparte “ la cuasi “justicia federal”. Basta para aquilatar la importancia del problema, señalar que en la República hay TREINTA Y DOS TRIBUNALES SUPERIORES DE JUSTICIA, uno por cada Estado y uno por el Distrito Federal, y CIENTO SETENTA Y DOS Tribunales Colegiados de Circuito encargados de revisar confirmar o revocar en juicios de Amparo Directo, los fallos de los Tribunales mencionados de los Estados dizque Libres y Soberanos. Existen SESENTA Y OCHO Tribunales Unitarios de Circuito, encargados de las apelaciones en materia federal y la tramitación de juicios de amparo por violaciones a la legalidad de las resoluciones de otros tribunales unitarios. Hay actualmente más de DOSCIENTOS OCHENTA Y NUEVE Juzgados de Distrito encargados de revisar, confirmar o revocar en vía de amparo Indirecto, todas y cada una de las decisiones administrativas o leyes que dicten los poderes correspondientes en los Estados, y tramitar los juicios que corresponden al fuero federal. En esencia no haría falta más de un Juzgado de Distrito y un Tribunal Unitario en cada Estado, que ventilen los juicios Federales y conozcan exclusivamente sobre Constitucionalidad. d).- Tal vez podría conservarse el juicio de amparo, limitándosele a lo que en los países sajones se conoce como “habeas corpus”, «...los que les pidan su protección contra cualesquiera funcionarios que no correspondan al orden judicial…” como señalaba Rejón, con lo que serán innecesarios los costosísimos centenares de Juzgados de Distrito y Tribunales Colegiados de Circuito y Consejos de la Judicatura hoy existente, conservando únicamente los necesarios para el control de la constitucionalidad de leyes. e).- Para el control de la constitucionalidad en los actos de cualquier autoridad, basta con sancionar penalmente, en forma enérgica, las violaciones a las garantías individuales. Cada amparo que la Justicia Federal concede implica la comisión de un delito NO PENADO HASTA LA FECHA, lo que debe evitarse castigando severamente a cualquier autor de violaciones a las garantías individuales, para lo cual sí debe operar la competencia de los juzgados federales. f).- Es de ingente necesidad la separación de las funciones otorgadas por el artículo 102 constitucional al Ministerio Público, tanto Federal como Local, que lo convierten en juez y parte en todos los asuntos , a más de que esa poderosa institución designada por los ejecutivos local y federal, tiene la función de consejera de los ejecutivos. Debe crearse la Institución del Fiscal Federal como un puesto de elección popular, revocable en todo momento mediante plebiscito, con la función de investigar, perseguir y gestionar judicialmente la sanción de los delincuentes, y reservarse el cargo de procurador para el abogado del Poder Público. Una reforma oportuna de los sistemas judiciales redundaría en: I.- El retorno a la legalidad absoluta, que es una ambición perenne de todos los pueblos. II.- En México tendría como primer efecto, un inmenso ahorro a la federación con la desaparición de un 90 a 95% de los tribunales federales, judiciales, administrativos o electorales que sólo ha servido para aniquilar la impartición de justicia; el renacimiento de la democracia necesaria con la elección directa de los funcionarios judiciales para que el Poder Judicial responda a sus electores y no a quien los ha designado y, por sobre todas las cosas, la eliminación de la corrupción que ha generado el crecimiento inútil y desmedido del aparato judicial federal. III.- Haría desaparecer las posibilidades cada día más amenazantes de un estallido social como los ocurridos en México cada cien años, que tal parece estamos esperando para este 2010.

5/19/2010

TENOCHTITLAN. DOS CIUDADES

Joaquín Ortega Arenas. Una vez mas, para huir del ambiente enrarecido de la política mexicana, recurro al venero inagotable de la historia y relato una breve historia de la primera capital del Anahuac. Tal vez resulte repetitivo, pero es criterio unánime el de que la historia la escriben los vencedores o los amanuenses siempre al servicio de los poderosos para ensalzar sus virtudes reales o imaginarias, o para restar mérito a sus vencidos y enemigos. En ése afán, y para borrar los innegables méritos de los urbanistas mexicas, la “historia” ha ignorado todo lo relativo a la primera ciudad de Tenochtitlan y centrado su atención en la ciudad nueva, surgida en los primeros años del Siglo XVI español y magistralmente descrita por los cronistas que llegaron con los conquistadores, en especial Bernal Diaz del Castillo. Es necesario apelar a los testimonios plásticos que en forma de monumentales esculturas han sido descubiertos muchos años después de consumada la conquista y la destrucción total de la primitiva capital del señorío mexica , a algunos datos perdidos esbozados por los historiadores oficiales, y a la leyenda que por tradición oral ha venido repitiéndose durante mas de cuatrocientos años. En ésa forma, y principalmente apoyados en la leyenda, y en los grandes monolitos esculpidos, podemos restituir, en forma ideal, la grandeza y destrucción de esa gran urbe que, si la segunda Tenochtitlan maravilló a los conquistadores, es indudable que los hubiera dejado embelesados si llegan a conocerla. Los mexica, como un grupo étnico derivado del tronco “nahuat” llegaron débiles y sumisos al gran lago salado en los primeros años del siglo XIII español. Se afirma por algunos que en el año de 1315, pero no todos los historiadores señalan la misma fecha, por lo que es preferible estimar su llegada al gran lago, a fines del Siglo XIII, y su asentamiento obligado por los que llegaron al gran lago antes que ellos en los islotes del mismo, Tenochtitlan, Tlatelolco, Nonoalco, Tultenco y Mixhuca aproximadamente en el año de 1325. Por verdadera necesidad, obligados por su mas fuertes enemigos, se vieron constreñidos a alimentarse de lo que podían encontrar en las islas, ( cactos y culebras ), lo que podían obtener del lago salado, (Ahuautle, y pescado), y verduras que con un inmenso ingenio y laboriosidad empezaron a obtener de uno de los mas notables milagros de la agricultura mundial, la “chinampa”. Para los historiadores, la dieta de los mexica no tiene ninguna importancia y no han reparado en que todo lo que comían era rico en proteinas. La carne de víbora, el pescado y, principalmente el “ahuautle” , que es la hueva de un insecto que se desarrolla en el agua salada y tiene un contenido proteinico de casi el cincuenta por ciento, hicieron en solo dos generaciones (sesenta años), que los mexica se convirtieran de un pueblo débil en un pueblo fuerte y agresivo. En cuatro generaciones, habían conquistado todas las riberas del lago, y para fines del siglo, convertido en tributarios a casi todos los pueblos que habitaban mesoamérica. El nacimiento y crecimiento de su capital Tenochtitlan fue indudablemente paralelo a su desarrollo militar. Traían consigo los conocimientos que obtuvieron de los tolteca en Tula, a donde llegaron antes de arribar al gran lago en calidad de pueblo “mano de obra” y fueron obligados a edificar los diques y obras hidráulicas con los que los cultos habitantes de esa región se defendían de los embates de las aguas broncas que bajaban de la sierra. Conforme iban consolidando su poderío militar y económico, aumentaba el número de edificios en la nueva ciudad . Templos, “casas grandes”, como solían llamar a sus palacios; espacios abiertos, jardines, incluyendo un jardín zoológico en el que coleccionaban fieras traídas de todos los confines de los territorios sometidos, zonas habitacionales y una enorme número de obras de arte por las que tenían una especial debilidad, en particular por la escultura de grandes monolitos cuyo traslado a la isla del gran lago salado y posterior labrado, siguen siendo motivo de curiosidad y admiración para las generaciones presentes. No existe ni una remota idea de cómo fue esa primera gran ciudad. Si nos guiamos por los grandes monolitos y la leyenda, debe haber ocupado casi la totalidad del islote, y contado con grandes plazas. Solo en una gran plaza dedicada a las ciencia pudo tener cabida lo que llamamos “Piedra del sol” o Calendario Azteca”, de cuya lectura, deficiente e incompleta, hemos derivado que no era precisamente un calendario, sino una forma de fijar en forma indeleble la secuencia de fenómenos astronómicos ocurridos y por ocurrir , tales como los eclipses. Señalan los enterados que el eclipse solar ocurrido a fines de los años ochenta del siglo XX, ya estaba previsto en la piedra y, están además anunciados otros para ocurrir hasta el año 2030 del calendario gregoriano. La “Piedra del Sol” fue encontrada muchos años después de concluida la conquista en el subsuelo de la “Plaza del Empedradillo”, ( hoy calle del Monte de Piedad ), y relatan las crónicas y leyendas que durante el virreinato de Don Juan Vicente Güemes Horcasitas y Pacheco de Padilla, Segundo Conde de Revillagigedo, hallaron a una gran profundidad en el subsuelo del Palacio Virreinal una inmensa escultura que el Virrey, gente de amplia cultura, ordenó volver a cubrir ante la imposibilidad de sacarla por no existir medios adecuados para rescatarla. En un terreno aledaño al Sagrario Metropolitano, fue descubierta a una respetable profundidad, la que en nuestro concepto es la mas notable de las esculturas del género humano, la “Coatlicue”, allá por los años de 1943 o 1944. La consideramos así, por que no es una escultura antropomorfa ni zoomorfa, sino que, conteniendo elementos de ambas, es casi un tratado de filosofía, de la filosofía mexica que dividía el universo en una inmutable dualidad entre cielo y tierra, vida y muerte, emergentes de la tierra, raíz de todas las cosas, conceptos conformadores de la ciencia no considerados así aún hoy día en las filosofías de los pueblos occidentales. De igual manera apareció, en el subsuelo de las ruinas del templo mayor de la segunda Tenochtitlan, , la enorme escultura que conocemos como “Coyolxahuqui” . El descubrimiento tardío de todos esos elementos, nos obliga a pensar que no fueron conocidos por los conquistadores, y que cuando ellos llegaron, ya se encontraban en el subsuelo de la nueva ciudad edificada totalmente a principios del siglo XVI español. La explicación de ello, esta a nuestro alcance. Está plenamente probado que en el año occidental de 1496 la antigua ciudad de Tenochtitlán, gobernada por Ahuizotl, sufrió una severa inundación que casi la destruyó totalmente. Sus edificios, sus templos y las zonas habitacionales fueron arrasadas por las aguas que el Tlacatecuhtli fue a robar a los pacíficos habitantes de Coyoacán. Cuenta la leyenda, que dentro de una gran sequía que amenazaba la vida de la opulenta capital de los mexica, Ahuizotl demandó de Totzumo, señor de Coyoahucan, pueblo tributario de los poderosos guerreros que habitaban en la gran isla del lago salado, la entrega del agua de las fuentes de que se abastecían los pobladores de esa zona. Totzumo se opuso, aunque sabía que era inútil por que el señor de los mexica ya construía un acueducto para llevarse las aguas, y dijo al Talacatehcutli, “--- Si te llevas las aguas de mi pueblo, van a arrasar al tuyo y hasta a ti va a costarte la vida...” Acostumbrado a lograr todo por la fuerza, Ahuízotl mando matar a Totzumo y desviar las aguas de los manantiales de Coyohuacan hacia Tenochtitlan, con la mala suerte de que, incontroladas, ocasionaron una grave inundación en la gran capital que en poco mas de tres años que duró el fenómeno, acabó por destruir todas las edificaciones que en ella existían y dejó enterrados en el lodo todos los grandes monumentos con que los mexica celebraban desde la fundación de su ciudad, ( monolito conocido como “Teocalli de la Guerra Sagrada”, existente en el Museo Nacional de Antropología ) hasta los fenómenos naturales y, en los que plasmaron su filosofía su pensamiento religioso y su historia. Estos monumentos, gracias a la gran inundación permanecieron sepultados en el lodo hasta mucho tiempo después de la llegada de los españoles, que encontraron ante sí, llenos de admiración y asombro, las segunda ciudad construida por Moctezuma Xocoyotzin, sobrino de Ahuízotl que lo sustituyó como gobernante cuando, como remate al cumplimiento de la maldición proferida por Totzumo, murió a causa de un golpe que recibió al huir de su “casa grande” para librarse de la inundación, y golpearse en la frente con el dintel de una puerta, expresamente construida de poca altura para obligar a agacharse al entrar a quiénes llegaban a ver al señor. Cuentan las leyendas, que después del golpe perdió el conocimiento y enfermó largo tiempo sin haberse recuperado jamás. La primera ciudad capital debió ser mejor que la segunda. Dan testimonio de ello todas esas grandes esculturas en piedra que, arropadas por el lodo, no fueron encontradas ni destruidas por los conquistadores que destruyeron cuanto monolito encontraron a su llegada a la nueva ciudad para utilizarlo como materiales de construcción para adoquinar sus calles, o edificar las paredes de sus nuevas casas. Existen en la Ciudad Colonial numerosos testimonios de la destrucción de monolitos e ídolos, y utilización de los restos como material de construcción, siendo uno de los mas notables la escultura que adorna la esquina de las actuales calles de Pino Suárez y República del Salvador, colocada como simple adorno de la casa de los Condes de Santiago de Calimaya. Los elementos que se repitieron en la nueva Tenochtitlan, tales como el Templo Mayor, el Cihuacoatl, a pesar de que fueron despojados de sus esculturas y monumentos, son muestra y ejemplo de una arquitectura prehispánica monumental no igualada. La traza a retícula de los canales que debió existir en la ciudad primitiva y se repitió en la que construyó Moctezuma el menor como una forma de evitar inundaciones y destrucción de construcciones por las constantes crecientes de las aguas del lago, y es indudable que sirvieron de modelo a los que realizaron la nueva traza, como Alonso García Bravo. El crecimiento urbano, fue logrado otra vez mediante el sistema de “chinampas”, y los grandes monumentos de la segunda ciudad, como lo fueron en su oportunidad los de la primitiva destruida por las aguas en 1497, sirvieron de asiento y basamento a las nuevas construcciones. Sólo nos resta agregar que, la ciudad que construyeron los españoles, quedó totalmente destruida durante la gran inundación ocurrida en 1596, en que las aguas permanecieron cubriéndola hasta 1630 y dieron lugar a que el virrey solicitara autorización a la Corona para trasladarla a Coyoacán, lo que no llegó a verificarse por el retiro de las aguas del valle antes de que llegara la autorización solicitada. Es por esto que, en lo que es hoy el centro histórico de la Ciudad de México, no exista ninguna construcción del siglo XVI, y se conserven en cambio, en los lugares a los que la inundación no llegó, como Tlatelolco y la Villa de Coyoacán.

5/04/2010

LA LUCHA POR EL DERECHO

Joaquín Ortega Arenas, Allá, por el antepasado Siglo XIX, en el año de 1880, el distinguido jurista alemán Rodolfo Ihering escribió y publicó un libro, pequeño, pero lleno de contenido humano y jurídico que intituló “La Lucha por el Derecho”, que se tradujo al español en Madrid en 1881 con un excelente prólogo de Don Leopoldo Alas, Clarín que como reguero de pólvora recorrió y sigue recorriendo el mundo entero como una lectura obligatoria para todos aquellos que pretenden ser profesionales del derecho. Analiza cual es y ha sido la lucha de los hombres para llegar a una felicidad nunca alcanzada fundada en una convivencia humana libre de injusticia y abuso. En el prólogo, como señalamos ya, escrito por Leopoldo Alas, este señaló contundente: “El cincel del jurista y del legislador trabajan sobre la carne viva, Todo derecho que se logra mata algo que debe morir, pero que alguien defiende hasta el último aliento: El que vive de lo injusto…” Han transcurrido ya dos mil años de la Era Cristiana y muchos más de vida humana “civilizada” antes de la Era Cristiana sin que llegue a brillar la verdadera justicia, el derecho en plenitud. No hay mas ley vigente que el derecho del mas fuerte sin que se obedezcan leyes igualitarias y verdaderamente justas y, eso se debe principalmente a que aun no entendemos que es la justicia. Para los Romanos, primer grupo humano que pretendió hacerlo mediante leyes, el derecho consistía y descansaba en tres principios fundamentales: “Honeste vivere”, Alterum non ledere y Suum quique tribuere” Vivir honestamente. No dañar a nadie y dar a cada quién lo que le corresponde. Roma predicó con el verbo pero, actuó de otra manera muy diferente. Nunca dejó a un lado de su vivir el derecho del mas fuerte y el abuso del hombre por el hombre. Nunca respetó la vida humana ni la libertad en sus acciones cotidianas. Todos los pueblos occidentales y los del nuevo mundo han seguido su ejemplo. Predican con el verbo, pero no cumplen con el ejemplo. La “Lucha por el Derecho” es y ha sido siempre una entelequia. Nos ha sometido a todos los rebeldes a ese sistema a un nuevo actuar. No podemos luchar por “el derecho” por que esta lucha esta perdida de antemano. El hombre en su eterno modo de vivir en constante ejercicio del derecho de más fuerte, ha encontrado la forma de fundamentar su sistema salvaje y cruel, dictando leyes que justifiquen sus atrocidades. Se han constituido desde siempre dos grupos de humanos, Los fuertes y los débiles. Los primeros consideran por si y ante si, como bueno todo lo que hacen y esclavizan, explotan, denigran y abusan de los débiles con las “justificación” de que las leyes que ellos mismos hacen para su exclusivo beneficio, expresamente así lo señalan. La inicua explotación del hombre por el hombre; el enriquecimiento de unos pocos por la miseria de los muchos, siempre apegada a la ley escrita por el mas fuerte; constituyen el “derecho de hoy”. El fuerte cuenta y siempre ha contado en todas las latitudes de nuestro plantea con dos elementos insuperables. Las armas destructivas que originan temor y pánico, y las armas “de conciencia” que generan sumisión y pasividad plenas. Ya no es posible la “Lucha por el Derecho” que siempre es el derecho del mas fuerte. Los débiles estamos frente a un dilema; seguimos con la cabeza baja resistiendo la explotación “legal” a la que nos someten los fuertes hasta donde humanamente podemos hacerlo o luchamos, no por el derecho que es hoy el que ellos nos imponen, sino en contra de la injusticia a la que estamos sometidos. Estamos festejando el bicentenario de la “independencia”. ¿Cual independencia? si somos un País lleno de deudas e invadido por empresas transnacionales que ha llevado a la quiebra a miles de empresas mexicanas y dejado en completa miseria a miles de trabajadores. Por cada “mal” que se autoriza por nuestras autoridades, quedan en la calle diez o quince mil comerciantes y fabricantes mexicanos. Los intocables bancos extranjeros, “nos prestan servicios a los pobres “cobrándonos elevadísimos “servicios” que se convierten en ganancias que se van al extranjero. Ya enajenamos “legalmente” nuestros recursos naturales a extranjeros… y para que seguir, no tiene objeto poner sal en las heridas, todos los mas, sabemos como estamos y como se encuentran los menos. Del centenario de la “Rovolucion”, ni hablar.

4/26/2010

A G U S T I N L A R A .

Joaquin Ortega Arenas. Discúlpame, querido lector. Ya estoy harto de reseñar bajezas, asesinatos, abusos de todo género y quiero descansar de eso y, que tu también descanses y, para ello hago un merecidísimo elogio de alguien que es ya un hito en nuestra historia, Don Agustín Lara Aguirre y del Pino. Aquí la tienes y ojalá cumpla con el cometido que me propongo; Hace ya muchos años, un 6 de noviembre de 1970, falleció Don Agustín Lara Aguirre y los mexicanos del Siglo XX, seguimos apegados a su música con la que en vida acaparó nuestra atención desde 1927 hasta su muerte y continúa viva y vigente hasta hoy. Es muy probable que pasen cien años más, y la música de sus danzonetes, valses, boleros, foxes, pasos dobles, canciones rancheras, claves y rumbas sigan alegrando los corazones de los mexicanos, aunque hasta el nombre de su autor haya sido borrado por el tiempo. Su vida sigue llena de misterio y de interrogantes. Compuso Paso Dobles dedicados a ciudades de España sin conocerlas, y mucho contribuyen y contribuirán a su eterna gloria “GRANADA”,”...tierra soñada por mi...”, SEVILLA, “...tierra de maravilla...”, TOLEDO, “...lentejuela del mundo eres tú, que adorna un soberbio capote de luz...” , MURCIA, “...es un cantar, es un rosal, rinconcito del que Dios no se olvidó...”, VALENCIA, “-...bañan tus naranjos, las aguas del Júcar...”, NAVARRA, “...arrebato de guitarra, canta dentro de mi corazón...”., y muchos años después, en forma de chotis, MADRID, “...en Chicote un agasajo postinero, con la crema de la intelectualidad...”, aquel que le valió que en la Villa del Oso y del Madroño erigieran una estatua suya en la “Corrala” del Barrio del Lavapies, así como otros igualmente hermosos como ESPAÑOLERÍAS, “... Patio que huele a noviazgo a coplas de amores y a flores de azahar...”, CUERDAS DE MI GUITARRA, “...que en dulces ayes, llorando están...”, y cuando la Madre Patria se debatía en una estéril lucha fratricida, le cantó en POBRE ESPAÑA, “... todititoos tus altares han quemado, pobre Patria, rinconcito ensangrentado,...” paso doble que disgustó a los españoles franquistas radicados en México que, sin hipérbole, lo retiraron del aire. Gran aficionado a la fiesta brava dedicó también pasodobles a los toreros grandes de la época, y cantó a FERMIN ESPINOZA, “...en un lance de Fermín, se ha enrollado a una chiquilla, y esa chiquilla es Sevilla, Armilla, Armilla...” , a SILVERIO, “...torero estrella, el príncipe milagro de la fiesta mes bella...”, a Lorenzo Garza en GITANILLO, “...Junto a una mancha de sangre, que el sol se quiere beber, hay un ramo de claveles y un sombrero cordobés. La tarde es una manola que se asoma en su balcón, que nunca sus ojos vieron a nadie torear mejor...” A Luis Castro, el “Soldado”, le dice, “...Tu estoque, se vuelve bayoneta, bandera tu muleta, Soldado de verdad...” . Para Fermín Rivera compuso NOVILLERO, “...Un domingo en la tarde, se tiró al ruedo, para calmar sus ansias de novillero, ...”, pero el torero potosino, supersticioso, declinó el honor por aquello de “...torero, quién sabe, si el precio del triunfo lo paguen tu vida y tu sangre...” Canto a la mujer como nadie lo ha hecho, y a todo tipo de mujer, desde la idealizada MUJER, “...mujer divina..” .y la dulce anciana de “CABELLERA BLANCA” que “...junto a la chimenea, donde hay feria de lumbre reza la viejecita, sus cosas de costumbre...”, hasta la AVENTURERA, a la que aconseja “...Vende caro tu amor...” , la PERVERTIDA, a quien “...consagra toda su existencia...”, LA DUEÑA MÍA, que “...has llegado mujer a envenenarme de tal modo, que si me besas ¡ te mueres!...” y aquella a quien en ANHELOS, “... hubiera matado para que fueras solamente mía”. Predominaron en la primera época de Lara, composiciones con alto contenido erótico como las últimas cuatro de las mencionadas y, una sociedad cazurra e hipócrita como era y es la mexicana condenó ese tipo de canciones. La iglesia prohibió que fuesen cantadas, La Secretaría de Educación Pública las anatematizó y prohibió. La Liga de la Decencia las abominó y cuando la tormenta en contra del músico de las manos de oro, estaba en su apogeo, un rotativo de la Ciudad de México, decidió implantar en nuestro País el ya conocido y festejado en Europa “Día de la madre” y, convocó a un concurso para la mejor composición musical con ese tema. Llovieron las canciones que se someterían al concurso, entregadas al iniciador del mismo amparadas por un pseudónimo, con un sobre cerrado en el que debía aparecer el nombre del compositor Triunfó “Cabellera Blanca”. En evento especial se entregaría el premio y daría a conocer el nombre del autor. Don Manuel Bernal, el animador de moda, el de la voz de oro, excelente declamador, fue el encargado de la entrega. En medio de un gran silencio y tensión, tomó el sobre que contenía el nombre de “jarocho”, el autor de tan hermosa composición. Lo abrió. Con evidente gusto y placer, solemnemente, lo pronunció entre el asombro y estupor de propios y extraños. “Agustín Lara “. Como por encanto, a partir de ese día cesaron las críticas para el compositor, y gracias a esa hermosísima canción, pudo nuevamente, como se suele decir, sentarse a la mesa del éxito total. Desde sus primeros pasos como compositor, dio especial atención a los valses, y allá por el año de 1929 compuso “MONÍSIMA MUJER”, que en la voz de Juan Arvizu dio la vuelta al mundo, resultando un verdadero éxito en Argentina y con el que obtuvo además, un premio en el Concurso del Vals mexicano celebrado allá por los años treinta, en el que logró uno de los tres primeros lugares, ya que el primer lugar se le otorgó a un vals compuesto por don Carlos Espinoza de los Monteros al que se llamó “Ann Harding” por haberse celebrado el concurso precisamente como promoción a esa actriz norteamericana. A Monísima mujer” siguieron muchos, pero muchos valses más, como CORTESANA, “...tus labios en flor, sin besos se mueren de amor...”RIVAL, “...mi rival es mi propio corazón, por traicionero...”, FAROLITO, “...que alumbras apenas mi calle desierta...”, EL PRINCIPE VALS, “...que ya se enamoró, y que escribe esta historia con la sangre de su corazón,... NUNCA TE OLVIDARE, “… bien de mi vida, aunque manche el dolor mi desventura…” , y boleros, danzones, danzonetes, ritmo casi patentado por el flaco de oro, fox trot, Blues, rumba, tangos, muchos y muy bellos tangos como LEJOS, ...”Ahora que pone la distancia, su velo de recuerdo, separando a los dos...”, NO TENGO LA CULPA, “...de haberte querido, no tengo la culpa de no sentir más...”, ARRÁNCAME LA VIDA, “...con el último beso de amor, arráncala, toma mi corazón...”, SIEMPRE TE VAS, “...no me digas adiós, el vendaval nuestra dicha arrancó.” , canciones rancheras como AQUEL AMOR, “...que cautivó mi vida, aquel amor que fue mi perdición...”, y hasta marchas como “CANTAR DEL REGIMIENTO”, “...envuelto en mi bandera estás...” Solía platicar don Manuel M. Ponce, con un gran regocijo, que en cierta ocasión encontró a Agustín Lara en los pasillos de la estación X.E.W., y provocó una plática con él para convencerlo que con su gran inspiración, compusiera “un par “ de canciones de corte mexicanista.. Pasaron varios días y a una de las reuniones que habitualmente se verificaban en casa del Maestro Ponce por allá por el rumbo de Tacubaya , amenizadas por los asistentes que sin excepción acudían a presentar sus composiciones a don Manuel , a escuchar su amena plática y de paso aprovechaban la siempre grata compañía de pastelillos elaborados por su esposa doña Clema, se presentó el compositor. Levaba bajo el brazo dos partituras que de inmediato tocó el Maestro Ponce quien no pudo ocultar su sorpresa y su admiración., “ Janitzio”, son tus redes de plata, de un encaje tan sutil, mariposas que duermen en la noche de zafir…” y “Xochimilco”, marchantita, vea¨ sté nomás la mañana que bonita…” recibidas con una salva de aplausos de todos los asistentes a la reunión. Don Manuel, con su natural simpatía se unió a los admiradores de las hermosas composiciones, no sin lamentarse de haberse “quedado corto”, porque exclamó. – ¡Que torpe soy. Cómo le sugerí un par de composiciones y no seis! ; pero ya que empezó, no se detenga, siga y ojalá las próximas sean tan bellas como éstas --. Se le llamaba “el músico poeta”, pero en verdad ¿es autor de las letras de todas sus canciones? Indudablemente no. De cierto se sabe que algunas de las letras de sus composiciones las escribieron Rodolfo “el chamaco” Sandoval y don Ricardo López Méndez. No es necesario ser un estricto crítico para notar los diferentes estilos literarios que existen en las letras de sus canciones, desde la poesía depurada de Ricardo López Méndez, y las letras voluptuosas de Rodolfo Sandoval hasta los tropos desbocados, si posible es, pero siempre agradables del propio Agustín, como en SERPENTINA, “... Suenan cascabeles en mi soledad, Alfombra el confeti la policromada vereda del mal...” , HASTIO, “...has pedido la fe, y te has vuelto medrosa y cobarde, el hastío es pavo real que se aburre de luz en la tarde…” , DIME SI ME QUIERES, “..con adoración, no manches mi vida con una traición..”, ESCARCHA, “....Cuando la escarcha pinte tu dolor...” , PALMERA, “...en la cadencia de tu voz divina la rima de amor, y en tus ojeras se ven las palmeras borrachas de sol...” Sus manos, como inagotable manantial dejaban escapar canciones y más canciones. Debe haber compuesto más de mil que resulta muy difícil reseñar, y sólo seguiremos con aquéllas en las que aparecen marcadas etapas de su vida bohemia y sentimental. A mediados de la década de los cuarenta, una profunda decepción amorosa lo llevó a componer PECADORA, que iniciaba con un verso, “...Yo conocí el amor. Es muy hermoso, pero en mi fue fugaz y traicionero. Volvió canalla lo que fue glorioso, pero fue un gran amor y fue el primero..” para desembocar ya con el incomparable ritmo de sus boleros, con “...por qué te hizo el destino pecadora, si no sabes vender el corazón...” . Es de la misma etapa de su vida, TE VENDES, “...quién pudiera comprarte, quién pudiera pagarte un minuto de amor...”. En esta composición, en forma inexplicable para muchos, incluyó el estribillo que había compuesto para un paso doble dedicado a Manuel Rodríguez, “Manolete” que nunca estrenó, y que reza, “...vengo cortando rabo y oreja...”. Sus últimas composiciones, son quizá, y afirmo nuevamente si posible es, de las más hermosas de su inagotable inspiración, REGALO DE VIAJE, “...Te traigo una cancioncita, como regalo de viaje, ven dime tú si es bonita y por algo te la traje...” y AUSENCIA, “...no sé por qué, con la distancia todas las ilusiones se avivan más...”. Veracruzano por convicción, cantó al hermoso Puerto jarocho en varias composiciones, como NOCHE CRIOLLA, “...Noche tibia y callada de Veracruz, canto de pescadores que arrulla el mar, vibración de cocuyos que con su luz, borda de lentejuelas la obscuridad...” y una canción que es un homenaje, un himno y una premonición, y que por el contenido literario de la letra y musical de la melodía, reproducimos íntegra: VERACRUZ, “... Yo nací, con la luna de plata. Y nací con alma de pirata. Yo he nacido rumbero y jarocho, trovador de veras, Y me fui, lejos de Veracruz, Veracruz, rinconcito donde hacen su nido las olas del mar, Veracruz, pedacito de patria que sabe reír y cantar. Veracruz, Son tus noches diluvio de estrellas, palmera y mujer, Veracruz, vibra en mi ser, Algún día hasta tus playas lejanas, habré de volver... El destino no quiso que su deseo se cumpliera. Su vida se extinguió físicamente un 6 de noviembre de 1970 en la Ciudad de México. Su recuerdo es ya parte de nuestra historia, y como terminaba sus programas en radio y televisión… “…ya se va, la clave azul Se va el son, de marabú Ya se va y no volverá…”

4/12/2010

LA DANZA DE LAS HORAS

Joaquín Ortega Arenas La correcta medición del tiempo ha sido quizá una de las metas más perseguidas por el hombre a través de la historia de la humanidad. El movimiento de los astros en el cielo y su influencia en todos los de fenómenos que ocurren en la tierra, ha acaparado la atención y los afanes de los científicos en todas las épocas, igual en China que en Grecia, o Roma y en especial en Mesoamérica, correspondiéndonos a los habitantes de esta zona del Nuevo Mundo el orgullo de haber logrado la más exacta de las medidas posibles del tiempo que, señalan la tradición y variados testimonios arqueológicos, fue lograda después de dos reuniones de astrónomos y científicos, la primera, de la que resulto el cálculo llamado del tiempo viejo, verificada quizá en Copán, la hoy extraordinaria zona arqueológica ubicada en la actual República de Honduras, en la que podemos apreciar como elementos vivos de interpretación, y apoyo de la teoría mencionada, el gran monolito colocado sobre cuatro “patas” de una altura de medio metro, perforado en su centro que deja pasar la luz solar solo un día el año hasta la base en la que se encuentra una especie de “rosa de los vientos” que, de ese modo queda totalmente iluminada, . En la Gran Plaza de Copan, aparecen las famosísimas estelas, trece monolitos antropomorfos con gran cantidad de glifos que pueden ser una representación de los científicos asistentes a la primera de las reuniones que señalamos. La segunda, verificada casi seguramente en Xochicalco, ( Lugar de la casa de flores) en el Estado de Morelos, unos doscientos cincuenta años después de la de Copán, en la que se determinó la “cuenta nueva”, mediante una larga perforación como de treinta centímetros de diámetro, desde lo más alto de cerro en que se ubica hasta una cueva que tiene su entrada en las faldas del mismo cerro y que en su parte final, en forma circular y como de diez metros de diámetro, recibe una vez al año, en forma directa la luz del sol , hoy tan destruida que no nos permite ver como en Copán la cincuenta y dos aristas del círculo interior y que como mofa a nuestra historia, fue utilizada para asesinar al líder campesino Rubén Jaramillo y a toda su familia, incluyendo a su esposa encinta. En la parte superior del cerro, un hermoso monumento conserva en bajo relieve las imágenes quizá de los más importantes personajes que acudieron al suceso, ataviados con los trajes especiales de cada región de la que procedían. AMILCARE PONCHIELLI, ( Padermo Fasolaro 1834- Milán 1886 ) compuso varias óperas y otras obras, la más famosa y conocida de todas la ópera “La Gioconda”, de la que ha quedado como muestra permanente “La Danza de las Horas”, en la cual el compositor, nos lleva musicalmente a través de un día, desde el amanecer hasta el anochecer, en una brillante interpretación sonora de las leyes de la naturaleza, El libro Primero de Moisés, también llamado “El Génesis”, nos relata que: “...1.- En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2.- Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. 3.- Y dijo Dios: sea la luz y fue la luz. 4.- Y vio Dios que la Luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5.- Y llamó Dios a la luz día, y las tinieblas noche; y fue la tarde y la mañana un día...” En la antigüedad griega, las HORAS eran Divinidades hijas de Zeus y Temis, que servían a los dioses principales y guardaban las puertas del Olimpo. Como antiguamente solo consideraban tres estaciones, se les representaba por tres mujeres exuberantes . En el arte se les consideraba como protectoras del orden, y por ello son llamadas: Eunomia, ( la legalidad),Dike, ( la justicia) y Eirene, (la Paz). Para geógrafos y astrónomos, la hora “es una dimensión relativa en la que transcurren los procesos de cambio de la materia y la unidad, respecto a los movimientos de rotación y traslación de la tierra”. La ciencia estima que existen diversas acepciones para el término “hora”, tales como: HORA.- Cada una de las veinticuatro partes en que se divide el día solar. Cuéntase en el orden civil de 12 en 12 desde la media noche hasta el medio día y de este a la media noche siguiente. HORA OFICIAL.- Para evitar la confusión de que localidades próximas se rigiesen por hora distinta, se convino internacionalmente que tuviesen la misma hora oficial, las comprendidas en cada huso horario . Se considera dividida la tierra en 24 husos de 15 cada uno (360:24 = 15 ) . Para la hora legal se toma como origen el huso cuyo meridiano medio es el de Greenwich y al que está adscrito el occidente de Europa . Hacia el oriente cada huso tiene una hora de adelanto respecto al anterior y una hora de retraso hacia el Poniente . A principios del Siglo XX, muchas naciones (entre ellas México), se adhirieron a un acuerdo internacional que reconoció estos husos horarios que, legalmente al menos, deben ser considerados en nuestro País de rango constitucional y que hoy están totalmente olvidados. HORA SOLAR.- El paso aparente del Sol al rededor de la tierra; cuando el astro pasa por el meridiano de cada lugar , es mediodía. HORA DE VERANO.- Propuesta por William Willet para los Países ubicados al norte del Trópico de Cáncer, es la oficial, adelantada en esta estación durante una o dos horas . Este adelanto tiene por objeto aprovechar más la luz natural y ahorrar energía eléctrica. HORA VULGAR .- La que se empleaba para las horas civiles en la antigüedad y en la edad media y consistía en la duodécima parte de cada día o cada noche, variable por tanto en cada día del año y en cada localidad, al ritmo que rotación y traslación de la tierra determinaran. El establecimiento de los husos horarios, obviamente no ha sido un capricho humano, sino una necesidad determinada por los movimientos de rotación y traslación de la tierra en derredor del sol , movimientos que generan un ritmo inmutable para la vida de los animales y las plantas y todos los fenómenos naturales. “Horas calor”, “horas frío”, durante el día, durante la noche y durante el año, rigen el crecimiento de las plantas, la maduración de los frutos, y rigen también los fenómenos naturales como las lluvias, las temporadas de sequía, las tormentas tropicales, los huracanes, y en otros lugares de la tierra, los simunes, los monzones y todo tipo de alteraciones climáticas.

4/04/2010

LA CATARSIS

Joaquín Ortega Arenas. ¡Llegó la Semana Santa! ¡Es hora de alistar maletas! ¿A dónde iremos? Los mexicanos, hemos adquirido el hábito de salir, alocadamente, a disfrutar de los cuatro días que las autoridades otorgan de licencia a todos para rememorar dentro del culto cristiano la Pasión , crucifixión y Resurrección de Jesucristo. Son días “de guardar” o de disfrutar al margen de toda creencia religiosa, en forma totalmente pagana. Veamos: La semana Santa, según el Calendario litúrgico, inicia el Domingo de Ramos, el Jueves conmemora la última Cena, el Viernes la Crucifixión y muerte de Jesús , el sábado la sepultura de Jesús, y el domingo la Resurrección. Resulta evidente que la única fecha que festejar, lo es el Domingo de Resurrección, ya que los demás días, como se ha señalado, son “de guardar”. ¿Por qué los mexicanos hemos convertido en festejo todos los días de la Semana Santa? La Religión Católica surgió, si así se puede considerar, por la persecución de que los que creían en Jesús, uno de los “Cristos” que surgieron en Asia Menor , llevó a cabo el Imperio Romano, cuya religión, tachada desde entonces como “pagana” , se oponía a la creencia de un solo Dios Verdadero, persecución que tuvo como resultado el asesinato de miles de creyentes. La decadencia del Impero Romano y el crecimiento de la fe católica determinaron la celebración del Concilio Ecuménico de Nicea, (actualmente Iznik), ciudad de Asia Menor en Turquía, convocado por el Emperador Constantino I, el Grande, celebrado en el año de 325 de la Era Cristiana, en el que se proclamó que Jesús era “consustancial con su padre , engendrado, no hecho” y se ubicó la fecha de su nacimiento y muerte , desde luego no totalmente exacta, y se iniciaron la conmemoración de la muerte y resurrección, dando lugar a la “Semana Santa”. Desde luego, los mexicanos nada tenemos que ver con esos hechos. Poco a poco, se ha venido creando costumbre el festejar sin límite alguno esas fechas. El fenómeno siempre me ha inquietado, desde que era pequeño, y he tratado y trato aun de encontrar una causa para la desviación de los ritos católicos hacia la degeneración y el vandalismo más puros. Encuentro como primera causa probable, el hecho de que a los mexicanos desde siempre, se nos ha tenido sujetos a un régimen de estrechez, reconocido y aconsejado en el siglo XVIII por José de Gálvez Visitador enviado por el Rey de España a inspeccionar el estado de la Colonia que, en sus “Recomendaciones para el Gobierno de la Nueva España y Provincias de Ultramar” , mencionó que desde iniciada la conquista, se dividieron las tierras en dos clases: De pan llevar y de pan comer. Las primeras se reservaron para los españoles y de su cultivo quedaban siempre ganancias y, las segundas para los “indios, mestizos y castas”, que deberían ser suficientes para que sus poseedores tuvieran exclusivamente lo necesario para su subsistencia”, ya que , decía, “si obtienen más, se vuelven pendencieros y un peligro para la corona”. Esa situación ha sido conservada hasta el día de hoy. Para nuestra desgracia, el Plan de Iguala, mediante el que se supone obtuvimos nuestra sacratísima independencia, marcó la pauta para la conservación de ese sistema, ya que una de las tres garantías, la primera, literalmente señaló que sería la igualdad entre españoles peninsulares y criollos. Ninguna mención se hizo en forma especial de los “indios, mestizos y castas” que constituían la inmensa mayoría de los habitantes. Las fiestas religiosas, únicas permitidas en la colonia, indudablemente tenían como principal objetivo el de que los oprimidos tuvieran un desahogo pasajero para su situación; que se embriagaran, se divirtieran a como diera lugar y…volvieran con más deudas, a sus labores de oprimidos después de una violenta catarsis. A la fecha, nuestros gobiernos revolucionarios o no revolucionarios, han enriquecido el sistema…Ya no sólo nos provocan catarsis en semana santa. Inventan fiestas “de guardar” y las restan de los días laborables, generando constantes “puentes”. Con excepción del 1 de enero, el 21 de marzo , el 16 de septiembre y el 25 de diciembre, las demás conmemoraciones cívicas o religiosas, se “mueven” para dar lugar a “fines de semana largos” que permitan nuestro desahogo pasajero, a costa y en perjuicio de nuestra economía, a modo de conservar el estado de esclavitud en que nos encontramos. Se otorga un alza de salarios de 3% como promedio, y los impuestos suben 6%, la canasta básica un 25%, los combustibles y energía, mes con mes suben de precio y si tomamos el alza acumulada en los últimos 70 años, nos encontraremos con que ha sido de varios miles por ciento. La gasolina, cuando era propiedad extranjera, tenía un costo de .16 centavos por litro, y sin contar con los tres ceros que chapuceramente le quitaron a nuestro peso, hoy tendría un valor de DIEZ MIL PESOS en promedio, por cada litro. Para lograr que los sufridos mexicanos sigamos aguantando, nada mejor que un fin de semana largo, como mínimo al mes , para que gastemos lo que no tenemos, empeñemos todo lo empeñable ; salgamos de paseo, nos embriaguemos para olvidar nuestra situación de parias, y tengamos una expulsión provocada de sustancias nocivas al organismo que al fin eso es la catarsis, pero…¿hasta cuándo va a durar ese sistema de embrutecimiento colectivo?

3/24/2010

MITOMANÍAS.

Joaquín Ortega Arenas. Somos, los mexicanos, proclives a crear mitos. Inventamos una mentira , la repetimos hasta el cansancio y llegamos a considerarla verdad, dogma o mito. Estamos eufóricos esperando el “bicentenario” de la madrugada del 16 de de septiembre de 1810, fecha que consideramos la iniciación de la guerra de independencia, en que por muchas razones que hoy ignoramos o pretendemos ignorar, Don Miguel Hidalgo y Costilla invitó al pueblo de Dolores a la rebelión en contra de la Corona de España. Olvidamos con todo descaro que el Padre Hidalgo, nunca pensó en obtener la independencia de la metrópoli, sino únicamente buscaba una autonomía de la Colonia, similar a la que existía entre las Colonias Inglesas del norte y, en su arenga dejó bien sentado ese propósito al decir a voz en cuello. ¡ Viva Fernando Séptimo! ¡Muera el mal gobierno! Seguramente murió sin saber que esa proclama “autonomista” desataría, de inmediato una guerra por la independencia encabezada por José María Morelos. Basta leer la ardiente proclama que intituló “Los sentimientos de la Nación” y las Constituciones que logró conformar en Chilpancingo y Apatzingán para apreciar las diferencias que señalo. El descontento con el gobierno colonial manejado exclusivamente por españoles traídos exprofeso, hacía tiempo que venía incubando un rechazo por parte de los criollos, (hijos de españoles nacidos en México), que subió de tono con la invasión francesa a España, la abdicación de Carlos IV y el nombramiento de José Bonaparte en sustitución del detenido Fernando VII que abdicó también al trono. El virrey Iturrigaray pretendía hacerse coronar rey de la Nueva España y los miembros del Ayuntamiento de México, `partidarios del autogobierno que buscaban los criollos, decidieron aprehenderlo y designar un virrey provisional. Pasando por alto el Pliego de Mortaja que designaba Virrey a Roque Abarca, Presidente de la Audiencia de Guadalajara, eligieron al decano de los militares españoles en la Colonia, Mariscal de Campo Pedro Garibay, que gobernó del 16 de septiembre de 1808 al 19 de julio de 1809 y a quien sucedió Francisco Javier Venegas y tocó estar en el virreinato durante “el grito de Dolores”. En verdad, de los que conocemos como libertadores de América, sólo José María Morelos en México, Simón Bolívar y Francisco de Miranda en Venezuela, pugnaban por una verdadera libertad plenamente independiente de España. La Constitución de Cádiz, de 1812, revolucionaria que repercutió con un gran impacto en todos los países, tuvo una vigencia muy irregular., (1812-1814, 1820-1823, 1836-1837) , y su influencia fue determinante para los movimientos primero “autonomistas” y después “independistas “ ocurridos en las colonias Americanas. Muerto Morelos en diciembre de 1814, podemos afirmar sin lugar a equivocarnos, que en la Nueva España casi desaparecieron, subsistiendo, eso sí, el descontento general consecuente, con el “Grito de Dolores” diversos movimientos , y fue hasta 1820 en que esos movimientos fueron revividos, en parte por la influencia de los Estados Unidos que no permitían que, como señalaba dicha constitución, se considerara territorio propio de España a las Colonias americanas lo que ocasionó que el Secretario de Estado del Presidente John Quincy Adams, James Monroe, creara la “doctrina” hoy conocida por el nombre de éste, mediante la cual quedó establecido, ad perpetuam, el slogan “America para los americanos” , que vedaba toda intención de los países europeos de intervenir en América. Los criollos que no quitaban el dedo del renglón, manipularon la política y lo poco que existía de verdadera rebelión y por conducto del brigadier del ejército español Agustín de Iturbide convencieron a los últimos rebeldes, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria de que debían unificarse para lograr la independencia, lo que ocurrió en el año de 1821. Excepción hecha de Victoria y Guerrero, todos los gobernantes hasta 1854, fueron criollos o brigadieres del ejército español, y sus gestiones de gobierno en nada variaron la situación de la colonia, permanentemente aliados al clero convertido en un instrumento político para “manejar las conciencias” en favor de ese estado de cosas. En mi humilde opinión, la verdadera independencia la obtuvimos con las Leyes de Reforma, iniciado ese período, la Ley Juárez, promulgada en 1855 mediante la cual se suprimieron los fueros del clero y el ejército y se declaró a todos los ciudadanos, iguales ante la ley; La Ley de nacionalización de los bienes del clero; La Ley del Matrimonio Civil; La Ley de Registro Civil; La Ley de Exclaustración de monjas y frailes; y sobre todas las demás, promulgadas por Juárez en el año de 1859, la Ley de libertad de cultos , Es evidente que gracias a las Leyes de Reforma, al menos legalmente, somos… un país independiente.

3/21/2010

¡Otra Vez, Santa Anna!

Hoy, mi querido lector, te va a tocar ser juez. No necesitas ser abogado, pues basta con que sepas leer y escribir y sobre todo, ¡QUE SEAS HONRADO!, Tu resolverás quién tiene la razón, La Suprema Corte de Justicia de la Nación, o los contribuyentes. Nuestro más alto Tribunal resolvió el lunes de la semana anterior: “…La Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazó el lunes seis amparos interpuestos en contra del Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE),ya que las pruebas que se presentaron carecen de valor…” La noticia que trascribimos, nos ha dejado estupefactos. La obligación que los ciudadanos tenemos de contribuir para los gastos públicos, se encuentra establecida y a la vez limitada por la fracción IV del artículo 31 Constitucional, que dice: Artículo 31.- Son obligaciones de los mexicanos: IV.- Contribuir para los gastos públicos, así de la Federación, como del Distrito Federal o del Estado y Municipio en que residan, de la manera proporcional y equitativa que dispongan las leyes. La Suprema Cortede Justicia de la Nación, ha establecido en Jurisprudencia Firme obligatoria para todo Tribunal, inclusive la misma Suprema Corte, en Tesis: 2a. LXXX/2001, publicado en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XIII, Junio de 2001, Página: 310. PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD TRIBUTARIAS. POR REGLA GENERAL, LA VIOLACIÓN A ESTOS PRINCIPIOS CONSTITUCIONALES NO ES OBJETO DE PRUEBA, PUES LA CONSTITUCIONALIDAD DE LAS NORMAS FISCALES DEBE ANALIZARSE ATENDIENDO AL UNIVERSO DE GOBERNADOS QUE SE UBICAN EN EL SUPUESTO NORMATIVO QUE PREVÉN La misma Suprema Corte ha determinado en Tesis: 419, publicada en Apéndice 2000. Tomo: Tomo I, Const., Jurisprudencia SCJN, Página:   482. Instancia: Pleno: PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD TRIBUTARIAS ESTABLECIDAS EN EL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, CONSTITUCIONAL.-  El artículo 31, fracción IV, de la Constitución establece los principios de proporcionalidad y equidad en los tributos. La proporcionalidad radica, medularmente, en que los sujetos pasivos deben contribuir a los gastos públicos en función de su respectiva capacidad económica, debiendo aportar una parte justa y adecuada de sus ingresos, utilidades o rendimientos. … Igualmente, ha limitado la facultad impositiva del Congreso de la Unión,  en Tesis: 694, Instancia: Pleno, publicada en : Apéndice 2000, Tomo: Tomo I, Página: 491 CONGRESO DE LA UNIÓN, FACULTAD IMPOSITIVA DEL. LIMITACIONES. PROPORCIONALIDAD Y EQUIDAD.- La facultad impositiva del Congreso de la Unión a fin de cubrir el presupuesto de egresos (artículos 65, fracción II, y 73, fracción VII, de la Carta Magna)ha de entenderse sujeta a las limitaciones que la misma Constitución Federal establezca, entre otras, las que se contienen en el artículo 31, fracción IV. Es evidente, todo causante debe pagar impuestos por sus “…ingresos, utilidades o rendimientos..”, pero… para no guardarlos en un colchón, lleva lo que obtiene por concepto de “…ingresos, utilidades o rendimientos…” a depositar a un banco, y cuando la cantidad que deposita es mayor a 15 000 pesos, debe pagar otro impuesto que, los insaciables y saqueadores bancos le quitan alegremente para quedar bien con su majestad el Gobierno. Se trata indudablemente de un deposito de dinero que no era, por imposibilidad normal, un ingreso, utilidad o rendimiento, y que por tanto, carece de un fin estrictamente fiscal, inconstitucional por disposición de la mismísima Suprema Corte establecida en Tesis 758 por el Tribunal en Pleno, publicada en Apéndice 2000, Tomo: Tomo I, Página: 529, que determinó: CONTRIBUCIONES. LOS FINES EXTRAFISCALES NO PUEDEN JUSTIFICAR LA VIOLACIÓN AL ARTÍCULO 31, FRACCIÓN IV, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.- El artículo 39 de lo que queda de la Constitución de 1917, dice literalmente: Artículo 39.- La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene en todo tiempo el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno. Tu, mi querido lector y todos los mexicanos tenemos derecho a intervenir en los asuntos que nos atañen. CONVIÉRTETE HOY EN JUEZ, Y RESUELVE SOBRE LA LEGALIDAD DEL FALLO DE LA SUPREMA CORTE, EL IMPUESTITO DE MARRAS y el papelón que están haciendo lo insaciables bancos como cómplices de un atraco tipo “Quince uñas” Antonio López de Santa Anna.

3/10/2010

MI HERMANO EL HOMBRE

Joaquín Ortega Arenas. En México, nuestros billetes de cien pesos (los ordinarios, no los conmemorativos del bicentenario), a los que cada vez menos mexicanos tenemos alcance, tienen impreso en letra muy pequeña, un brevísimo poema que escribió Netzahualcóyotl, Señor de Texcoco, a mediados del Siglo XV de la Era Cristiana (1440), en el que compendia la filosofía y el modo de pensar de nuestros antepasados, habitantes de la Mesoamérica gigante: “Amo el canto del zentzontle, pájaro de cuatrocientas voces. Amo el color del jade y el enervante perfume de las flores, Pero amo más a mi hermano el hombre”. Esa profunda filosofía, hoy “en vía de extinción”, que reconoce el valor de las cosas mundanas y los bienes apreciados y los coloca muy por abajo del amor al próximo, tiene y siempre ha tenido entre nosotros, distinguidísimos seguidores, cuyos ejemplos y nombres veneramos a pesar del “cambio” en que nos encontramos inmersos. Vienen a mi memoria nombres ilustres como Narciso Mendoza, “El Niño Artillero”, el chamaco que accionó, bajo una lluvia de balas realistas , una batería cargada que los defensores de Cuautla durante el sitio a que había sometido Félix María Calleja en el año 1812, no pudieron utilizar por que ya estaban muertos. Jesús García; “El héroe de Nacozari”, que a costa de su vida sacó de la estación de Nacozari, en el Estado de Sonora un convoy cargado con dinamita que estaba incendiándose; el doctor Rubén Leñero, muerto en el ejercicio de su sacerdocio por un contagio que pudo evitar y no evitó en aras del cumplimiento de su deber , y otros más, a los que tengo que agregar, por su “amor a mi hermano el hombre”, plenamente demostrado por sus acciones, a los que enseguida menciono: FRANCISCO MANUEL LÓPEZ, un joven sonorense que a riesgo de su vida y poniendo en juego su patrimonio, salvó de una muerte casi segura a sesenta y cuatro inocentes niños que encerrados en un cajón de muerte, convertido gracias a la intensa corrupción que hoy nos asfixia en flamante “Guardería” subrogaba del Instituto Mexicano del Seguro Social en la Ciudad de Hermosillo, que ante el estupor de una multitud de testigos ardía, con las puertas cerradas a pierda y lodo con poco más de un centenar de infantes indefensos. Sin meditarlo siquiera, estrelló su vehículo en los muros hasta abrir dos grandes boquetes por los que salieron primero los gases que estaban matando a los que se encontraban dentro del virtual horno, permitiendo el acceso de voluntarios que rescataron con vida a los que habían sobrevivido a la catástrofe. La “Guardería” era operada por “gente influyente” y FRANCISCO MANUEL LÓPEZ, no recibió como recompensa por su hazaña ni siquiera una palmadita en el hombro. El olvido OFICIAL, FUE INMEDIATO. El otro caso que me ha conmovido, es el de la donación de un riñón realizada por el joven médico jalisciense FEDERICO VALDÉS GASCA, así, con mayúsculas, que nos ha hecho pensar en que donde hay amor, “…a mi hermano el hombre…”, hay vida, y donde hay vida, hay esperanza. El trasplante de órganos humanos, un indudable logro de la ciencia médica, ante la falta de donantes se ha convertido en un inmenso e ilegal negocio. Generalmente se realiza subrepticiamente y a cosos elevadísimos. El que necesita un órgano porque su vida peligra, está siempre dispuesto a pagar lo que le pidan y, como en todas las cosas, siempre aparece un delincuente que compre un órgano a quién se debate en la miseria. El doctor FEDERICO VALDÉS GASCA, otra vez con mayúsculas, se enteró de que una antigua condiscípula estaba en peligro de muerte por una extraña anomalía en sus dos riñones, y voluntariamente acudió en su ayuda, consciente, sobre todo por ser médico, de los riesgos que corría no solo durante la operación, sino en el resto de su vida con un solo riñón. Por algo la naturaleza nos ha dotado de dos. Manifestó a su familia su deseo, y su familia en forma unánime aprobó su conducta y lo acompañó al nosocomio en que se realizó el trasplante, preocupados pero satisfechos de la conducta de su hijo, el donador y sus padres llegaron como si fueran a asistir a una fiesta , que, “cuando se ama a mi hermano el hombre” , no es otra cosa que el cumplir con esa obligación que deberíamos tener todos los humanos, siempre inmersos en nuestros problemas y nuestro indestructible EGO cargado de carencias, envidias, odio a todo y a todos. Se encontraron con los padres de la beneficiaria de ese acto de sublime humanidad, estupefactos, incrédulos, enormemente agradecidos, y unidos, festejaron con lágrimas en los ojos, el éxito de la operación. El personal de la clínica, acostumbrados a ver dramas día tras día, no daba crédito a lo que estaba viviendo y acompañó a los alegres festejantes. Insisto y repito, también con un nudo en la garganta, donde hay amor, “…a mi hermano el hombre…”, hay vida, y donde hay vida, hay esperanza. ¡Qué hermoso sería ver este ejemplo repetido en todos los confines de nuestra Mesoamérica gigante! ¡Ver como el señor de Texcoco no predicó en el desierto, cuando menos en esta bien llegada ocasión!

2/22/2010

TLALOC, CHALCHIUTLICUE Y LOS INOCENTES.

Joaquín Ortega Arenas. La cosmogonía, (Teoría científica que trata del origen y la evolución del universo) alcanzo en nuestra Mesoamérica gigante un enorme desarrollo y análisis. Lo que podemos considerar como religión natural, ( La descubierta por la sola razón y que funda las relaciones del hombre con la divinidad en la misma naturaleza de las cosas) en contraposición con el sistema aceptado por las religiones monoteístas de que existe un Dios , un ser supremo considerado el hacedor del universo, y de ello podemos concluir que la religión de las etnias mesoamericanas tiene como base la dualidad , la intrínseca relación vida y muerte, el día y la noche, siempre dos caras del mismo concepto. Existe en nuestro museo Nacional de Antropología una escultura que conservando las métricas del cuerpo humano no es ni antropomorfa ni zoomorfa, la que llamamos “Coatlicue” que es, nada más ni nada menos que un extenso y perfecto tratado de la filosofía que los pueblos mesoamericanos observaban, en el que se puede apreciar la evolución de la vida natural y humana y las diversas deidades que veneraban, entre las que entre las más importantes se encuentran en la mitología nahuatl, Tlaloc, cuya función era traer el agua la lluvia, las tormentas, los relámpagos y los rayos y hasta granizos, inundaciones, sequías y heladas ( Según Bernardino de Sahagún) y sus homólogos Chaac, en la mitología maya, Pitao Cocijo en la zapoteca, Dzahui en la mixteca . La deidad que regía los ríos y los lagos, era para los nahuatl, Chalchitlicue, la de la falda de turquesa. Tlaloc, todos sus homólogos y Chalchitlicue, han resultado al correr de los años, deidades vengativas que no permiten que sus posesiones les sean arrebatadas con desastrosos resultados en contra, desgraciadamente no de quienes los han desafiado, sino de terceros engañados por vivales “siempre inocentes”. Tenemos en este momento varios ejemplos de ese desafío. En el Valle de Chalco, bajo el nivel regular de las aguas de lo que fue el Lago de Texcoco, inicua y estúpidamente desecado para ”vender lotes”, se construyó una “Ciudad”, la Ciudad Solidaridad, como era el slogan en ese tiempo político. Se vendieron lotes y casas “para gente de escasos recursos”, y desde que se inició la monumental obra, las casas de llenaron de humedades, salitre y han estado en constante peligro por la inundaciones. Llegó, como era lógico, un día en que la fuentes que abastecían el vaso del lago de Texcoco se sobresaturaron, en especial el Río de La Compañía y arrasaron con buena parte de la flamante ciudad, la autopista México Puebla, y destruyeron todo lo que encontraron a su paso, inundando además con detritos y miasmas una superficie muy considerable de lo que fue el gran lago. ¡Mala suerte!, llovió mucho. En pleno San Jerónimo, en el Distrito Federal, se construyó un enorme centro comercial, precisamente junto el lugar en que todavía de dejan ver restos de lo que fue la Presa de Anzaldo, obviamente alimentada por escurrimientos naturales que bajaban y siguen bajando de la serranía. A los inocentes constructores no se les ocurrió tomar precauciones en relación con esos escurrimientos, y como es natural, una tormenta rebasó la resistencia de todo lo que encontró a su paso y destruyó una agencia de automóviles y más de quince vehículos. Otra vez, ¡Mala suerte!, es que llovió “muy fuerte”. La Población michoacana de Angangueo, está construida en una larga cañada, por la que siempre ha corrido un río con crecidas constantes. Eso no fue obstáculo para que sin respetar las leyes que determinan que a ambos lados de los ríos y corrientes, debe conservarse sin construcción alguna un mínimo de veinte metros a cada lado a partir del centro de la corriente, se realizaran innumerables construcciones dejando el escaso margen del terreno que el lecho del río ocupa. Hace algunos días, las lluvias arreciaron y el nuevo cauce del río fue insuficiente. El nivel del agua subió y derribó cuanto encontró a su paso inclusive las nuevas construcciones, causando una verdadera catástrofe. Otra vez, ¡mala suerte! “es que llovió mucho”, . A todo lo largo y ancho del País se repite año con año el mismo fenómeno, los mismos problemas y aparece la misma disculpa. Las inundaciones que causan las lluvias son constantes y fatales, pero… ¿Qué no es predecible ese fenómeno? ¿Qué las corrientes que alimentan los ríos y lagos son diferentes cada año? Si es así, solo es así aquí, en este País sin gobierno ni autoridades competentes, Tenemos al otro lado de nuestra frontera norte, un ejemplo que nos hace pensar en que las catástrofes que ocasiona el agua, sin son previsibles. El Río Tennesse, tributario del Missisipi, año tras año causaba daños enormes, hasta que llegó un buen gobernante, Franklin Delano Roosevelt. Construyó una larga cadena de presas, calculadas y bien pensadas que dominaron las avenidas del agresivo río, y convirtió el Valle de Tennesse en un emporio agrícola e industrial. Desde entonces, aunque ¡llueva mucho! No hay nada que lamentar. Yo me pregunto y no encuentro contestación: ¿Por qué las aguas broncas se domestican en Estados Unidos y en casi todos los Países civilizados y aquí no? ¡Qué mala suerte!

2/18/2010

20 DE NOVIEMBRE DE 1910, EL MITO

Joaquín Ortega Arenas. El Presidente de la República ha convocado a los mexicanos para que festejen la fecha de iniciación de lo que llamamos “Revolución Mexicana” en un momento en el que vivimos en la permanente zozobra. Una denuncia anónima puede acarrearnos graves problemas y hasta la muerte, como ha ocurrido hace unos cuantos días en la Mártir Ciudad Juárez en que fueron asesinados, quién sabe por quién y por qué veintitantos jóvenes deportistas. Un momento identificado plenamente con la violencia en que el número de muertes ocurridas en los últimos tres años, quien sabe por qué, por quién y para qué, sobrepasa los dieciséis mil, asesinados. Casualmente, llegó a mis manos un texto que trascribo tal y cual.
“Nuestra querida Patria ha llegado a uno de esos momentos: una tiranía que los mexicanos no estábamos acostumbrados a sufrir, desde que conquis¬tamos nuestra independencia, nos oprime de tal manera, que ha llegado a hacerse intolerable. En cambio de esta tiranía se nos ofrece la paz , pero es una paz vergonzosa para el pueblo mexicano, porque no tiene por base el derecho, sino la fuerza; porque no tiene por objeto el engrandecimiento y prosperidad de la Patria , sino enriquecer un pequeño grupo que, abusando de su influencia, ha convertido los puestos públicos en fuente de beneficios exclusivamente personales, explotando sin escrúpulos las concesiones y contratos lucrativos. Tanto el poder Legislativo como el Judicial están completamente supeditados al Ejecutivo; la división de los poderes, la soberanía de los Estados, la libertad de los Ayuntamientos y los derechos del ciudadano sólo existen escritos en nuestra Carta Magna; pero, de hecho, en México casi puede decirse que reina constantemente la Ley Marcial ; la justicia, en vez de impartir su protección al débil, sólo sirve para legalizar los despojos que comete el fuerte; los jueces, en vez de ser los representantes de la Justicia , son agentes del Ejecutivo, cuyos intereses sirven fielmente; las cámaras de la Unión no tienen otra voluntad que la del Dictador; los gobernadores de los Estados son designados por él y ellos a su vez designan e imponen de igual manera las autoridades municipales…”
Me pareció importante averiguar quién y cuándo se escribió el texto, porque describe, dilo si no, querido lector, una situación muy similar a la que vivimos, agravada por el cinismo de nuestros actuales protagonistas y la desmesurada complacencia de las autoridades, ya que nadie es culpable de nada, en ninguna conducta existe mala fe y menos, no faltaba más, delito alguno que perseguir. La más absoluta impunidad e inmunidad se enseñorea en todos esos actos que nos tienen en constante alerta. Los impuestos han subido tremendamente. La inflación crece a un ritmo acelerado y en un sólo mes, se ha duplicado. La flamante Ciudad Solidaridad, en el Valle de Chalco, se desmorona entre aguas negras y detritos. Los cortes de energía eléctrica están asesinando a la industria. Las autoridades judiciales, proclives a la alabanza y la consigna, como la Suprema Corte de Justicia de la Nación, se han vuelto cotos privados inaccesibles. Para pasar frente al edificio en la calle de Pino Suárez deben los transeúntes bajar al arroyo de circulación. No se permite pisar la banqueta. Si usted pretende entrar, lo reciben mal encarados empleados y guapas damas que lo esculcan, le obligan a poner en charolas todo lo que trae en las bolsas, y después de todas esas vejaciones, …”lo retratan”. ¡ Vaya sorpresa la que he recibido!, el texto antes trascrito fue formulado por un tal Francisco Ignacio Madero en la Ciudad de San Antonio, Texas , publicado en San Luis Potosí, el cinco de octubre de 1910 como “Plan de San Luis” y en el resto del texto, invitaba a los mexicanos a levantarse en armas, precisamente a las seis de la tarde del veinte de noviembre de 1910. Pocos en verdad, lo siguieron, Los hermanos Serdán en Puebla, el teniente López en Payo Obispo, hoy Chetumal y pagaron con su vida, al igual que el autor, tal desatino y, ¿es eso lo que se nos invita a festejar?

2/12/2010

¿QUÉ LE PASA A MI PATRIA QUERIDA?

Joaquín Ortega Arenas. A mi querido amigo Pascual Alejandro López Velarde. ¿Qué le pasa a mi Patria Querida?. No acierto a comprenderlo. Inclusive, no sé si creerlo, pero es tan patente que, con un nudo en la garganta trataré de hacerlo. Las notas oficiales que publican los periódicos al 31 de enero actual señalan que: LA DEUDA INTERNA del País subió 54.25%, y es de TRES BILLONES CINCUENTA Y CINCO MIL CIENTO SETENTA Y SIETE MILLONES DE PESOS. LA DEUDA EXTERNA, subió 16% y es DE CUARENTA Y SEIS MIL DOSCIENTOS OCHO MILLONES OCHOCIENTOS MIL DÓLARES. El Instituto Mexicano del Seguro Social reporta que en 2009, perdieron sus trabajos fijos y dejaron de pertenecer al mismo CIENTO OCHENTA Y UN MIL DOSCIENTOS derechohabientes. Sin que haya guerra, revolución ni nada parecido, nos hemos matado, entre hermanos, en los tres últimos años, mas de dieciséis mil quinientos mexicanos, en “encuentros entre bandas y cárteles” nunca averiguados ni castigados festinados por las autoridades con teponaxtles y chirimías: hemos vendido a extranjeros, todos los recursos naturales que la naturaleza nos dio; petróleo a la española Repsol, electricidad, a las españolas Iberdrola y Unión Fenosa, y tenemos a remate todo lo rematable, incluyendo la “fibra óptica” un logro tecnológico de los mexicanos obtenido , se suponía, para los mexicanos; la inflación, desbocada se ha duplicado en un solo mes del presente año; no hemos podido deshacernos de la maldición del quince uñas Antonio López de Santa Anna y seguimos a pie juntillas, sus malhadados ejemplos, en materia tributaria gravando hasta la miseria y liberando de impuestos la riqueza; nos ahoga el nepotismo mas descarado que en tiempos del mentado quince uñas y perdonamos el asesinato de cuarenta y nueve niños en Hermosillo realizados en su nombre y acatamiento; la ley de la mordaza impuesta en el sexenio delirante 1934-1940, ha llegado a límites inimaginables, para la gran prensa y las dos cadenas de televisión, todo es color de rosa, inclusive la matanza entre hermanos que nos ha llevado a un triunfo rotundo en la “lucha contra la delincuencia organizada”. El Ejército es dueño, inconstitucionalmente desde luego, de las calles y las casa de cualquier mexicano y ahora hasta la Marina, puede verificar “operaciones” en contra de esa malhadada delincuencia organizada en tierra firme, en la Ciudad de la eterna primavera, Cuernavaca, sin necesidad de meter sus barcos en el Salto de San Antón o en la gran alberca de la vieja mansión del emperador Maximiliano I y Carlota; Ciudad Juárez, Chihuahua, la cuna de nuestra dizque Revolución, convertida en fábrica inagotable de cadáveres, es noticia diaria en todos los periódicos y noticieros del mundo entero pero, no importa, nos ayuda a traer turismo; se ha modificado la Constitución para eliminar el derecho a la vida de las garantías individuales. Se permite matar sin violar la ley fundamental; solo un 17% de los mexicanos tiene forma de vivir desahogadamente y 51 % está en la pobreza extrema; vivimos en el terror, pues una denuncia anónima es suficiente para desatar persecuciones, encarcelamientos, “arrestos” y…muerte; las autoridades estatales no existen ni los Estados tienen soberanía, ni leyes ni nada, ni se permite su intervención en las “cosas del estado”; el Congreso, humildemente obedece; las “autoridades” judiciales, humildemente obedecen y … la corrupción general cada día es mayor con nuestro beneplácito, por qué lo peor, estanos ya inmersos en el más descarado cinismo. Viene a mi memoria el posible origen de éste estado de cosas. En el momento en que nuestros conquistadores pisaron territorio hoy de nuestra mártir patria, declararon “propiedad de la corona de España” todas las tierras, aguas y recursos naturales existentes en los territorios “descubiertos” privando, a sangre y fuego, su disfrute y aprovechamiento por los dueños de esos territorios. La tierra a dividieron en Sitios de ganado mayor, sitios de ganado menor, caballerías y peonerías, parcelas de pan llevar y…parcelas de pan comer que son aquellas de las que puede vivir una familia de cinco personas, que destinaron exclusivamente a “naturales, mestizos y castas”. En los años de 1788 y 1789, llegó a la colonia de Nueva España el señor Conde de Gálvez, como Visitador General, y en el lapso que permaneció en estas tierras, elaboró un plan a seguir en el “gobierno” de éstas provincias de ultramar, en el que puntualizó que es la organización ideal para un territorio, hoy País como el nuestro cuya base principal, es conservar a los “indios, naturales , mestizos y castas” , en un permanente estado de miseria y desesperación que les impida libertad de cualquier especie, por que decía, “ se vuelven perniciosos y constituyen un latente peligro para la corona”. Aprendimos la lección y sólo la estamos aplicando, pero ¡hasta cuándo vamos a aguantar! That is the question.