5/09/2013

INTIMIDACIÓN.




Joaquín Ortega Arenas 

Disculpa previa: Escribo colaboraciones para la prensa desde el mes de febrero de 1943, en que me invitó el entonces director de  el “Universal Gráfico” Don Gregorio López y Fuentes. He procurado siempre no hablar en primera persona y hoy voy a hacerlo por verdadera necesidad de difundir el estado actual de nuestra “justicia”.
El delito de intimidación previsto por el artículo 269 el Código Penal del Distrito Federal y 219 del Código Penal Federal, establecen, con una leve diversidad en las penas que, de todos modos no permiten libertad caucional,  
Artículo 299 y 219.-

Comete el delito de intimidación:

I.- El servidor público que por sí, o por interpósita persona, utilizando la violencia física o moral, inhiba o intimide a cualquier persona para evitar que ésta o un tercero denuncie, formule querella o aporte información relativa a la presunta comisión de una conducta sancionada por la Legislación Penal o por la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, y

II.- El servidor público que con motivo de la querella, denuncia o información a que hace referencia la fracción anterior realice una conducta ilícita u omita una lícita debida que lesione los intereses de las personas que las presenten o aporten, o de algún tercero con quien dichas personas guarden algún vínculo familiar, de negocios o afectivo.

Al que cometa el delito de intimidación se le impondrán de dos años a nueve años de prisión, multa por un monto de treinta a trescientas veces el salario mínimo diario vigente en el Distrito Federal en el momento de cometerse el delito, destitución e inhabilitación de dos años a nueve años para desempeñar otro empleo, cargo o comisión públicos.
Presenté una queja ante el Consejo de la Judicatura del Distrito Federal motivada por  actos  posiblemente lícitos cometidos en mi agravio por la C. Juez Quinto de lo Civil del Distrito Federal y  BBVA, BANCOMER S.A., y me encontré con la novedad de que existe una disposición administrativa-legislativa dictada por el Presidente del Consejo de la Judicatura del Distrito Federal,   que sujeta la procedencia de las quejas al sometimiento obligatorio de una descarada intimidación.
Ocurrí al Poder Judicial Federal en demanda de amparo en contra de esa violación. ¡Aquí es diferente! pensé!  y me equivoqué … NO LE HAN QUERIDO DAR TRÁMITE.  NI EL JUZGADO DECIMO TERCERO DE DISTRITO EN EL DISTRITO FEDERAL EN MATERIA CIVIL,  AMPARO 268/2013.- JOAQUÍN ORTEGA ARENAS..NI EL SEGUNDO DE  DISTRITO EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL DISTRITO FEDERAL al que fue enviado por “incompetencia” del tribunal ..(AMPARO 447/2013.-  JOAQUÍN ORTEGA ARENAS.)
En ambos tribunales, trabas y más trabas. Que “…que se aclare esto.., que se aclare lo otro, que las firmas deben ser ratificadas en presencia judicial ….que ¡ este Juzgado es incompetente!...y al llegar al “competente, ”. otra vez,  “…que se aclare esto.., que se aclare lo otro, que las firmas deben ser ratificadas en presencia judicial….”
LA VERDAD DOLOROSA. NO QUIEREN TOCAR A NINGÚN FUNCIONARIO JUDICIAL O INSTITUCIÓN DE CRÉDITO,   ”…NI CON EL PÉTALO DE UNA ROSA…!”
¿A dónde nos ha llevado esta complicidad entre funcionarios judiciales e Instituciones de Crédito?  ¿Hasta  dónde nos llevará el ineludible “hoy por ti y mañana por mi”? Mejor dicho, ¡hasta dónde nos ha llevado ya!
Es evidente que al menos hasta hoy, esa sobreprotección y admisibilidad delictiva solo se presta   a las Instituciones Gubernamentales e Instituciones de Crédito , cosa muy explicable. Las primeras, tienen, como dice nuestro sufrido pueblo, “….el chirrión por el palito…”  y las segundas,”… las alforjas muy ligeras…”
Este estado de cosas, agravado hasta límites sumamente peligrosos de cuarenta años atrás hasta la fecha,  requiere de una solución inmediata.
La corrupción adquiere tres formas en México.
1.-  Corrupción por miseria, que es aquella, la que calificamos como “ratonera”, en que por fuerza tienen que incurrir los empleados de más bajo nivel en la administración pública,  en la de justicia, con pésimos salarios, inermes anye el costo de la vida cada día mayor. “cobran entonces por el trabajo que desempeñan a los peticionarios de justicia; que por hacer las cédulas, por activar trámites, y, ¡la plaga eterna, los señores actuarios que por verificar diligencias se convierten en socios de las partes y, lo peor, “cobran” como tales .
2.- La corrupción por dinero, que convierte a la justicia en un objeto de comercio, terriblemente socorrida en nuestro medio, ilícita y tolerada tal vez porque los corruptos saben “ a quién dar parte” de esas prácticas, y
3.- La peor de las formas de corrupción, la corrupción por consigna. Es evidente que degrada al que la recibe y convierte en perfecto delincuente al que la da.  Un querido amigo ya desaparecido, Ministro de la Suprema Corte,  me comentó alguna vez que es tanto el servilismo de los pobres empleados judiciales, que ni falta hace que se las den, ¡la huelen! Y obedecen para ganar méritos.
Pero, lo más grave de todo es que estamos consientes de esos sistemas y nos hemos amoldado a ellos por conveniencia y por necesidad. ¡O la aceptamos o nos retiramos de la profesión¡, No hay alternativas.
¡SOMOS CAUTIVOS DE LA ETERNA VIOLACIÓN DE LOS DELITOS SEÑALADOS POR LOS ARTÍCULOS 299 y 219 DE LOS CÓDIGOS PENALES, FEDERAL Y PARA EL DISTRITO FEDERAL  RESPECTIVAMENTE!

EL “JUICIO” DE AMPARO III.




Joaquín  Ortega Arenas.

En el Congreso Constituyente 1823-1824    Servando Teresa  de Mier advirtió que en México siendo un País tradicionalmente centralizado, no podría haber federalismo, y no fue escuchado, El tiempo le ha dado la razón. En el Constituyente 1916-1917 el diputado Guanajuatense Hilario Medina Gaona, señaló
"I. En las reglas del artículo 107 del proyecto se establece el amparo contra sentencias definitivas pronunciadas en juicios civiles y en juicios penales. Esto nulifica completamente la administración de justicia de los tribunales comunes de los Estados, porque la sentencia pronunciada por éstos será atacada ante la Corte mediante el amparo; y sea que este alto tribunal confirme o revoque aquel fallo, tendrá el derecho de revisión sobre la justicia local, produciendo el desprestigio de ésta;

"…II. Los Estados, por sus tribunales, deben sentenciar definitivamente los litigios y las causas criminales de los habitantes sometidos a su soberanía y no deja nunca su justicia en manos ajenas, porque resulta curioso que un Estado que se llama soberano, no pueda impartir justicia;….”

Como al Padre Mier, no se le tomó en cuenta.  La voz  del porfirista apóstata del porfirismo,  ya motejado como Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, era obligatoria “porque sí”. La nueva Constitución mantuvo la vigencia de las leyes expedidas por “…quince uñas…” como el pueblo motejaba al innegable autor de nuestro sistema judicial, Antonio López de Santa Anna.
   La “libertad y soberanía” de los Estados “federados” desapareció para siempre como quedó borrado el artículo 160 de la  Constitución de 1824 que señalaba:
Artículo 160. El Poder Judicial de cada estado ejercerá por los tribunales que establezca o designe la Constitución; y todas las causas civiles o criminales que pertenezcan al conocimiento de estos tribunales serán fenecidas en ellas hasta su última instancia y ejecución de la última, sentencia."

 Así convenía a los vencedores, no al País y, así quedó.
Irresponsablemente no nos dimos cuenta de que, la “justicia federal”, única y absoluta iba a crecer y crecer hasta hacerse verdaderamente monstruosa y la justicia de los Estados, poco a poco ha ido desapareciendo.
  Hoy la “justicia” federal es un caos y la ilusoria “ justicia de los Estados “federados” un fantasma.  
Faltaba todavía lo peor. Como mortal puntillazo a nuestra democracia,  se creó en el Poder Judicial Federal  el Tribunal Federal Electoral  que cerró el círculo vicioso en el que nos encontramos. Las elecciones de diputados y senadores eran calificadas y discutidas públicamente por diputados y senadores.  Se hurgaba en los “paquetes electorales”….El Poder Legislativo era, al menos de nombre, un verdadero poder.  Cierto que las leyes que emitía le llegaban del Poder Ejecutivo pero había “división de poderes” como la Constitución señala.
Hoy, un solo poder, el Poder Ejecutivo que legisla mediante las “iniciativas” que manda al dizque Poder Legislativo, y un solo poder, el Ejecutivo que maneja , vía Suprema Corte de Justicia y “poder judicial federal mediante el ilusorio “juicio de Amparo”,  todos los actos administrativos, legislativos, civiles, penales  y hoy, electorales en los que intervienen los gobernados de este sufrido país “democrático”.
No nos engañemos.  Vivimos en un País corporativizado en el que la cantada “democracia”  es como señalaba Sor Juana Inés de la Cruz es solo “….un engaño colorido…”
¿Tiene remedio? ¡Si, desde luego!, pero salir de una situación similar hace ciento tres años,  nos costó un millón de vidas y pérdidas económicas de las que nunca nos hemos recuperado,  debido, entre otras cosas, a la terrible corrupción que ha existido en los gobiernos que siguieron al interinado de Adolfo de la Huerta, derivados todos de “golpes” o fraudes electorales.
Se nos antoja un remedio puesto en práctica hace mas de cien años por el Segundo Conde de Revillagigedo cuando llegó a la Nueva España como  Virrey, que de entrada puso en orden los problemas que aquejaban a la Colonia, y que reveló en el juicio de residencia al que se le sometió cuando dejó el cargo que para eso,
“… Encarcelo a todos los funcionarios judiciales y nombró en su lugar a “legos” porque  “…la corrupción solo existe donde la justicia la permite…”


4/28/2013

“EL BAILE DE MÁSCARAS”



Joaquín Ortega Arenas.

Los enmascarados,  no son ninguna novedad. Desde la Edad Media, los verdugos oficiales y los asesinos y ladrones usaban mascaras. Cobran fama  los asesinos enmascarados con  la Ópera en tres actos de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Antonio Somma (1833),  “El Baile de Máscaras”  en el que aludió al asesinato del rey Gustavo III de Suecia como resultado de una conspiración política contra él. Recibió un tiro disparado por un “enmascarado” mientras estaba en un baile de máscaras y murió por sus heridas 13 días más tarde.
 En México, los asaltantes y asesinos “enmascarados” han sido tradición diaria. En nuestra literatura,  “Astucia   el jefe de los Hermanos de la Hoja o los charros contrabandistas de la Rama,  es una amena novela escrita por Luis G. Inclán en el año de 1865, durante el Imperio de  Maximiliano, en que Luis G. Astucia, El jefe de los Hermanos de la hoja o los charros contrabandistas de la Rama, para burlar a las autoridades en el tráfico del tabaco en rama, se ve precisado a todo tipo de argucias, hasta enmascararse para no ser detectados en la noche.
Don  Manuel Payno, en “Los Bandidos de Río Frío”, escrita a fines del Siglo XIX, nos relata las aventuras delincuenciales  de un grupo de asaltantes y asesinos que atacaban  las diligencias que iban y venían a,  y de Veracruz  por ese paraje a 65 kilómetros de la Capital, siempre enmascarados. Los  encabezaba un personaje motejado como “el Coronel Relumbrón”, jefe del estado mayor del Presidente Santa Anna. Detenido después de numerosas fechorías, es ejecutado mediante el “garrote vil” en la Plaza pública.
Desaparecieron por muchos años los “enmascarados”, y solo volvieron a aparecer  en pleno siglo XX y hoy en el XXI, haciéndose notorios cuando un grupo de “marinos” enmascarados localizó y asesino, a un delincuente apellidado Beltrán Leyva en la Ciudad de Cuernavaca, Mor, “…Según fuentes de la Marina, El Jefe de jefes del cártel de Sinaloa cayó, junto con cuatro de sus escoltas,  tras el choque que se originó en el interior del conjunto habitacional, "Altitude"…” La historia no acabó en ese momento. El teniente de marina que comandaba a los “enmascarados” fue masacrado unos días después en Boca del Río, Veracruz, con toda su familia.
Las intervenciones de marinos, soldados y policías enmascarados en todo tipo de encuentros con “el hampa organizada” se han convertido en algo que no llama la atención y difunde la prensa sin ningún recato, cosa  normal, diríamos,  solo que “el mal ejemplo cunde”, y no deja de ser cierto que la máscara es un recurso cobarde para cometer todo tipo de abusos.
Hace unos días,  un grupo de 14 “valientes enmascarados” destruyeron una ventana del edificio de la Rectoría de la Universidad Nacional Autónoma de México, que es “Patrimonio de la Humanidad” y se parapetaron con toda impunidad en él.
Increíblemente, han manifestado su solidaridad con esos hamponcetes muchas personas, que exigen sean tratados como “verdaderos héroes”,  ¡estudiantes no oídos en sus querellas!    Mi deformación Profesional (Licenciado en Derecho) no me permite creerlo, vaya,  ni siquiera pensarlo,
 Tenemos la certeza que unos enmascarados violentos y delincuentes por la forma en que han actuado, ¿son siquiera estudiantes de la UNAM? ¿Conocemos alguna razón válida para su inventado descontento? ¡NO! Entonces, ¿porque los protegen las autoridades universitarias? ¿Acaso el hecho de tratarse de una Institución Autónoma es suficiente para “apapachar” delincuentes desconocidos y no permitir a la Policía que procedan en  defensa de la sociedad y de la Universidad misma?
La actuación del Rector  José Narro, hasta antes de este malhadado suceso ha sido excelente. Como abogado debo respetar el viejo consejo “desconfía y acertarás” y, no desconfío de las  Autoridades Universitarias, pero si vislumbro  “mano negra”  gubernamental en estos acontecimientos. La cultura siempre ha sido un enemigo natural de la incultura.
¿Qué podemos hacer los universitarios?
¡Apoyar a nuestras autoridades legítimas, y unificarnos para que cese esa hostilidad hacia nuestra Alma Mater y se proceda conforme a la ley en contra de éstos hampones “enmascarados”!
De otro modo, nos seguirán gobernando “los enmascarados”.

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4/22/2013

NUESTRO JUICIO DE AMPARO II.



Joaquín Ortega Arenas.

Señalábamos que nuestra “Federación” es una verdadera entelquia. No fue conformada con la unión de diversos estados y entes jurídicos autónomos, y si, desgraciadamente reglamentada  bajo la inspiración de la Constitución de Weimar de 1917, cuando Austria era una monarquía y el monarca  quién dictaba las leyes.  Ha resultado lo que debía resultar, un fracaso de principio a fin.
En el año de 1853,  undécimo y último acceso del Antonio López de Santa Anna a la Presidencia de la República, simuló una vuelta al Federalismo interrumpido por el Centralismo  Decretado en el año de 1836 por él mismo. Solo que en este nuevo “federalismo”, 
“...Antonio López de Santa Ana,  Benemérito de la Patria, General de División, Caballero de la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III y, Presidente de la República, a sus habitantes sabed...”
                                                      Y,       
1.-  El 9 de mayo ,  decretó la centralización del Poder Público;
2.- El 14 de mayo,    centralizó las rentas de la Nación;
3.- El 20, creó un ejército  de noventa mil hombres; 
4.- El mismo  20 restableció las “ ...alcabalas,  sin perjuicio de la continuación de todas las contribuciones existentes...”
5.- El dinero no alcanzaba, y el 3 de octubre, estableció impuestos de 2 reales mensuales a cada coche;  un real mensual  a las pulquerías de una sola puerta, y tres  por cada puerta  mas ; 2  reales mensuales por cada canal;   medio real diario por cada puesto fijo o ambulante; cinco reales mensuales por cada coche o carruaje; de tres a quince pesos por cada carro de alquiler según su tamaño;  por cada caballo según su clase, de uno a dos pesos mensuales,  y un peso mensual por cada perro...
6.- En 9 de enero de 1854, se decretó  que deberían causar impuesto las ventanas, las puertas y las luces exteriores de las casas, “...cuatro reales a los zaguanes,  cocheras, puertas de tienda, ..y tres reales a los balcones y ventanas...” y la cuota era mensual.
Sin embargo, quizá el peor atraco del “mexicano de excepción” que comentamos,  haya sido el de privar a los Estados, presuntamente federados de toda soberanía,  haciendo modificaciones y una aplicación   totalmente ilegal del juicio de amparo ,  cantado por los mexicanos como “panacea”  ,  que permite a “la federación”,  ( en nuestra  fingida legalidad,  convertida en “el señor presidente” ),  ejercer una despiadada dictadura  ( aunque Mario Vargas Llosa la haya denominada “dictablanda”), que impide al Poder legislativo de  los dizque estados dictar leyes que no le plazcan al “ señor presidente”; impide al poder judicial de los dizque estados dictar sentencia alguna de ningún orden , que disguste al señor presidente; impide  al dizque señor gobernador,  ejercer a plenitud su mandato, siempre expuesto a que el Poder Judicial Federal  dependiente del Ejecutivo en turno lo modifique o lo anule.  Todas las disposiciones ejecutivas, legislativas y judiciales de los estados son revisables y revocables por el Poder Judicial Federal.  Los tribunales de los estados libres y soberanos, no pueden juzgar, remediar o apreciar la constitucionalidad de los actos y hechos que sucedan en sus territorios y que  puedan afectar su vida y “soberanía”.   Solo la federación tiene esas facultades, gracias, desde luego al héroe máximo de la institucionalidad en México, Antonio López de Santa Anna.
Mi queridísimo “hermano por adopción  mutua”, Dr. Lucio Cabrera Acevedo, señaló con índice de fuego en el Texto sobre la Historia de la Suprema Corte de Justicia,
“…La interpretación que desde los primeros años de su vigencia comenzaron a hacer los litigantes del artículo 14 de la Constitución de 1857 reinició el proceso de centralización de la justicia por los tribunales federales, pues al admitir -primero la jurisprudencia y luego el texto legal- la procedencia del amparo en negocios judiciales, los tribunales federales devinieron superiores de los locales, interpretaron las leyes comunes y la Suprema Corte amplió sus funciones convirtiéndose en una especie de tribunal de última instancia.
La llamada garantía de legalidad dio pie a interpretar que los jueces federales tienen la atribución constitucional para suspender y suplantar casuísticamente las actuaciones de todas las autoridades que provoquen controversias legislativas, administrativas y judiciales, no sólo federales, sino también locales.
Esta atribución ni siquiera se discutió en el Congreso Constituyente de 1857. Surgió de una redacción enteramente involuntaria para establecer el centralismo judicial a raíz de una modificación en el texto ocasionado por un debate sobre la pena de muerte.
Una vez restaurada la República, durante el gobierno del presidente Benito Juárez, la Ley de Amparo de 1869, en su artículo octavo, estipuló que "no es admisible el amparo en régimen judicial", buscando cerrar la puerta a la suplantación central de las autoridades locales. Pero la Suprema Corte de Justicia declaró que el artículo que contiene la prohibición legislativa "es notoriamente contrario al artículo 101 de la Constitución", porque "éste manda que sea oída en juicio toda queja por violación de garantías individuales que cometa toda autoridad".
¡ NO HAY NI PUEDE HABER COMENTARIOS !

4/14/2013

“NUESTRO” JUICIO DE AMPARO.



Joaquín Ortega Arenas.

Hace más de veinte años,  escribimos un ensayo  que intitulamos “El Juicio de Amparo. Mito y realidad” cuya difusión se nos hizo imposible, no conocemos aun canales efectivos de distribución y venta, sólo que en esa ocasión se operó un milagro. A manos de un maestro de la Universidad de Puebla llegó un ejemplar y lo tomó como parte de su curso. Cundió la curiosidad y una editorial poblana sacó una edición “pirata”, y siguieron dos más, una en Guadalajara y otra en Monterrey. El maestro causante indirecto de ese milagro nos invitó a dar una plática a la que acudimos con gusto y me indicó que sus alumnos querían que les autografiara el libro, pero que “eran de ediciones piratas”. --No hay cuidado---, contesté y una vez terminada la plática, firmé y dediqué más de doscientos. En verdad no lo consideré como falta o delito. Escribimos con la intención de que se lean nuestros trabajos, no importa como….
Entre las primeras dudas que señale en ese ensayo, se encuentra, que el de amparo no es ni puede ser “JUICIO”. No provoca litigio entre partes; no hay actor  ni demandado, y juicio, como lo definen los Diccionarios, es,
“…El juicio (del latín Judicare) es una discusión jurídica y actual entre partes, y sometido al conocimiento de un tribunal de justicia.
Esto presupone la existencia de una controversia o conflicto de interés, es decir, la sustentación de derechos e intereses contradictorios o contrapuestos a lo defendido por la parte contraria, y que la perjudican…”
Nuestros legisladores y tratadistas insisten en que es un juicio y no un “recurso”, lo que convierte el problema en una simple duplicidad de nomenclatura que, si bien no es correcto, a nadie perjudica.
La palabra “Amparo” como recurso, apareció en España antes de Alfonso X el Sabio, (1221-1284)   y  sus “Siete Partidas y el Fuero Juzgo”,  en que se puso en vigor “la carta de amparo” que era la que daba el rey a alguno estatuyendo severas penas con las que podía ser castigado quién lo ofendiera en su persona o en sus bienes. El procedimiento para obtenerlo era simple y sencillo, bastaba con la queja oral o escrita del ofendido para obtenerla.
Durante la Época Colonial, nos relata el eminente maestro Andrés Lira González, en su libro  “El Amparo Colonial”, editado por el Fondo de Cultura Económica con prologo del maestro  Alfonso Noriega Cantú, (Nuestro recordado “Chato”) que el amparo colonial es,
“…una institución procesal que tiene por objeto  la protección de las personas en sus derechos cuando estos son alterados  o violados por agravantes, que realizan actos injustos  de acuerdo con el orden jurídico existente  conforme al cual, una autoridad protectora, el Virrey, conociendo directamente  como Presidente de la Real Audiencia de México, de la demanda del quejoso agraviado, sabe de la responsabilidad del agraviante y los daños actuales y/o futuros que se sigan para el agraviado, y dicta un mandamiento para protegerlo…”
A la legislación del México independiente lo trajo la diputación yucateca encabezada por Manuel Crescencio Rejón, en mala hora, pues con el ejército norteamericano ya sobre la Capital,  nuestro único y verdadero héroe Serenísimo Don Antonio López de Santa Ana, asesorado por Mariano Otero, un hamponzuelo jalisciense a quién también elevamos  gigantescas estatuas,   convirtieron esa noble arma de defensa, en arma de dominación política que por desgracia, casi destruyó la noción bastante limitada que de “federalismo” señaló José María Luis Mora  durante la formación de la Constitución de 1824  en su la que señalaba ( Catecismo Político de la Federación Mexicana, México, 1831, Imprenta de Galván a cargo de Mariano Arévalo), como,
“…aquel en que se hallan reunidos varios gobiernos que son independientes en el ejercicio de ciertas funciones de la soberanía y dependientes de uno general en el ejercicio de otras…”.
 Decimos limitada, porque en México nunca han existido, ni ayer ni hoy, gobiernos independientes que puedan formar una “federación”.
Hemos seguido “El sueño americano”, la Constitución de 1789,  que estableció la unión de  trece colonias inglesas establecidas en el territorio, independientes y autónomas, (Nuevo Hampshire. Massachusetts, Rhode Island ,  Connecticut, Nueva York  Nueva Jersey, Pensilvania. Delaware. Maryland, VirginiaVirginia Occidental. Carolina del Norte, Carolina del Sury Georgia.).  En la Nueva España no había más que la Nueva España, sujeta a la voluntad irrestricta del Monarca Peninsular y gobernada por un Virrey.  Evidentemente no era posible  ni siquiera gramaticalmente formar una “Federación” de una sola Colonia y, sin embargo, la establecimos en la Constitución de 1824,  haciendo caso omiso de la Opinión del Diputado neolonés José  Servando Teresa de Mier, que como vidente señaló la inoperancia de establecer una Federación sin  “gobiernos independientes” y la condenó en su recordado “Discurso de las Predicciones” a no funcionar jamás, como la realidad, hasta el día de hoy, nos lo ha tenido presente.
Continuaremos con el tema, hasta agotarlo.

4/05/2013

EL ENEMIGO PUBLICO NUMERO UNO DE LOS MEXICANOS.


Joaquín Ortega Arenas.

¿Cuál es ese fantasma que nos atosiga y obscurece en forma permanente nuestra vida?
¡LA INSEGURIDAD JURÍDICA!
Las  leyes que norman nuestra vida y desarrollo, no son fáciles de interpretar, ni de cumplir. Todas, pero ¡todas! Son herencia de nuestros héroes Antonio López de Santa Ana desde los años 1853-1854, y Victoriano Huerta en el mes de marzo de 1913. La desaparición del federalismo y vuelta del centralismo  vía Juicio de amparo ¡increíble! Todos los actos de todo tipo son revisables y revocables por el Poder Judicial Federal. La soberanía y libertad de los Estados dizque “federados” es una mentira repetida, al estilo nacifascista puesta de moda por Joseph Goebbels, hasta convertirla en verdad. La democracia, quién no lo ha notado, es un mito en manos del Poder Judicial Federal. ( Tribunal Federal Electoral) 
 Las leyes, incluida la Constitución, son objeto de reformas “permanentes” que impiden a las Ciudadanos enterarse de su contenido y alcance.  Carecen en general de la sencillez que se requiere para facilitar su cumplimiento. Son farragosas,  contradictorias unas con otras, con posibilidades infinitas de interpretación por el Poder Judicial de la Federación, siempre influenciable por “el modo personal de gobernar” del titular del ejecutivo en turno.
La consecuencia lógica y humana obligada. ¡Vivimos siempre inmersos en una inseguridad legal que nos impide una vida tranquila! Lo que es hoy “legal” dentro de unos cuantos segundos ya es un delito y lo que es un delito, dentro de unos cuantos segundos ya es legal y correcto.
La planeación de nuestras vidas es una entelequia. No podemos calcular un presupuesto  para vivir honestamente. Minuto a minuto, segundo a segundo, sube incontenible nuestra “canasta básica”, iniciando por los energéticos en manos del estado,  y bajan nuestros ingresos, mermados por impuestos y gabelas de toda laya. La inflación, la devaluación permanente del poder adquisitivo de nuestra moneda, (hasta 1925 de oro y plata, hoy de plástico) hacen polvo nuestros ingresos. La corrupción, institucionalizada ya, es más grave y destructiva minuto a minuto. Inmunidad e impunidad de todo tipo de funcionarios nos deja en total estado de indefensión…secuestros, asesinatos, ejecuciones  que nos tienen  “los pelos de  punta”, son el “pan nuestro de cada día….
¿Qué hacer?

3/31/2013

NUESTRA IGNORANCIA HISTÓRICA.



Joaquín Ortega Arenas

La nomenclatura de las calles en esta loca magalópolis en que vivimos, es un reflejo fiel de nuestra historia repetida día con día.   Los nombres de los “próceres” del momento se repiten y reparten cada sexenio sin que a los tres días, sepa nadie quienes fueron o que hicieron. Hay sin embargo calles que llevan nombres históricos por una u otra causa, de las que vamos a hacer dos recordatorios,
Las calles de López,
Hurgando junto con mi queridísima esposa Alicia,  por El  Archivo de Indias en Sevilla, yo en busca de  datos sobre Nuño Beltrán de Guzmán,  y ella sin propósito fijo, nos prestaron dos añejos libros.. Mientras yo buscaba en uno, ella hojeaba el otro y ….de pronto se puso a reír. Había encontrado las cartas que se cruzaron entre  Beltrán, Cortés y Diego Velázquez; una en la que  Beltrán le pedía a Velázquez que le enviara “…veinte fembras fermosas y placenteras para el gusto  y solaz de sus soldados”, relatándole que había  llegado a la Nueva España un capitán guapísimo que había hecho “estrecha amistad” con las mas encopetadas damas de la Colonia,  provocando quejas, reproches y reclamaciones en  contra de Beltrán, por  lo que era necesario ese sistema para acabar  con los abusos del Capitán y poner orden en la Colonia.
 Velásquez  le envió las “Veinte fembras” a cargo del Capitán Juan López,  que sería el encargado de todo respecto a ellas y  en especial, mandarle el 60% del dinero “que fueran produciendo”.
Juan  estableció el domicilio de las Fembras en las calles de la Cruz Verde, (creo que hoy se llama República  del Salvador)  y causó más quejas el funcionamiento de la “Casa de López” que el osado capitán  que había ocasionado el pedido.
 Relevaron a Nuño Beltrán y Nombraron Presidente de la Segunda Audiencia a Fraile Sebastián Ramírez de Fuenleal,  que de inmediato prohibió la prostitución en la Capital de la Colonia dentro de un perímetro de 80 varas castellanas, en el caso, del Casco del Convento de San Juan de Letrán, por lo que López se asentó posiblemente en lo que es hoy la esquina de López y Avenida Juárez,  pero su negocio, creció quizá más rápido que  la Ciudad y sus “casas” se multiplicaron “ hasta pasar de diez”  , convirtiendo el rumbo en el más visitado y peligroso, ya que se llenó de asaltantes y bandidos. La calle fue bautizada por el pueblo como “El callejón de las casas de López, que fue quedando poco a poco en López.
Con la gran inundación  ocurrida en 1595, las casuchas de López fueron totalmente  destruidas y en ese punto perdimos la huella de López.
De regreso de España,  medimos con una cinta,  de la Esquina de Madero y San Juan de Letrán (hoy eje central Lázaro Cárdenas) hasta la esquina de López y Avenida Juárez, en donde está el Bar “Manolo”,  80 varas castellanas….
¿Cómo ven?
Las calles  Morena  y Puente de la Morena se ubican al sur de la Ciudad, en la parte  de lo que fue el cauce del Río de la Piedad. Cuenta la leyenda que durante el Gobierno de nuestro siempre presente héroe nacional Antonio López de Santa Ana, el señor Presidente trajo de Cuba una mulata de muy buen ver, motejada como “La Morena” y un grupo de mulatas alegres que ubicó en una elegante casa  al sur en entonces río de la Piedad, y ordenó la construcción de un buen puente que permitiera el acceso de los “alegres hasta ese lugar.
 Era un excelente negocio,  pero…dentro de las veleidades del “Presidente”, estaba entrar y salir del Puesto y dejar como sustituto a Valentín Gómez Farías, que  en una de esas ocasiones, para no molestar a su Jefe nato, mandó tirar el Puente. Regresó el Presidente a la Presidencia y mandó construir un Puente de Primera Clase que mientras existió el Rio de la Piedad se uso hasta para el paso de automóviles y Autobuses. El “Puente de la Morena”, que daba continuidad a las Calles de La Morena.
¿Cómo ven?

3/10/2013

FASCISMO Y CORPORATIVISMO.



Joaquín Ortega Arenas

¿Te has preguntado, querido lector, cual es la verdadera esencia del gobierno mexicano? Vamos a reproducir diferentes ideas afines con el Partido en el Poder y el Partido Único, y tú opinas libremente.
Para Benito Mussolini, el creador del fascismo italiano,

“…Puede considerarse que el fascismo italiano es un totalitarismo centrado en el Estado:

El pueblo es el cuerpo del Estado, y el Estado es el espíritu del pueblo. En la doctrina fascista, el pueblo es el Estado y el Estado es el pueblo
.
Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado….”

El fascismo es una ideología política fundamentada en un proyecto de unidad monolítica denominado corporativismo, por ello exalta la idea de nación frente a la de individuo o clase; suprime la discrepancia política en beneficio de un partido único y los localismos en beneficio del centralismo; y propone como ideal la construcción de una utópica sociedad perfecta, denominada cuerpo social, formado por cuerpos intermedios y sus representantes unificados por el gobierno central, y que este designaba para representar a la sociedad….”

Se impuso en Italia,  pero con el tiempo se vio la necesidad de recurrir a sistemas de publicidad eficaces, y lo hicieron con la fórmula de Joseph Goebbels, Ministro Nazi de Propaganda:

La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas... Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad.
 Franklin Delano Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos, señaló en  1938:         
        
       “… La primera verdad es que la libertad de una democracia no está a salvo si la gente tolera el crecimiento del poder en manos privadas hasta el punto de que se convierte en algo más fuerte que el propio estado democrático. Eso, en esencia, es el fascismo - la propiedad del estado por parte de un individuo, de un grupo, o de cualquier otro que controle el poder privado.
Wikipedia define el corporativismo, como:

“…El corporativismo se caracteriza por la rígida intervención del Estado conformado por los representantes de los gremios en las relaciones productivas. Los representantes de los gremios, son quienes asumen la actividad política en la sociedad y dictan las leyes específicas que atañen a cada sector…”

A partir de la fundación del Partido Oficial en el Poder,  (P.N.R, 1929), con la inspiración del “Jefe Máximo de la Revolución”,  Plutarco Elías Campuzano, (Calles), México fue tomando el camino del fascismo.  Se amplió el periodo  señalado  para los Presidentes de cuatro  a seis años y  se expidió la Ley Federal del Trabajo, un documento totalmente corporativo, reflejo perfecto  del Código Di Lavoro italiano que Mussolini no se atrevió a poner en vigor.
 En el sexenio delirante (1934-1940), escondidos tras la bandera roja,  se establecieron candados a todo tipo de asociaciones, sometiéndolas a registro gubernamental previo para existencia y validez, Sindicatos Obreros, Asociaciones patronales, Cámaras de Comercio e Industria, Todo necesita permiso para existir y para durar, porque su vida depende de esos permisos gubernamentales. El control es férreo y caro.
Se inventó la CENSURA para todo tipo de publicaciones con la creación del DEPARTAMENTO AUTÓNOMO DE PUBLICIDAD Y PROPAGANDA; EL ORGANISMO DESCENTRALIZADO  “PRODUCTORA E IMPORTADORA DE PAPEL S.A.”  fue el encargado de limitar, “…en lo obscurito…” la libertad de imprenta. Hoy estas labores las desempeña la Secretaría d Gobernación
Conforme al Artículo 9º. Constitucional,  es irrestricto el derecho de asociación, pero…las leyes secundarias han anulado ese derecho,  sometiendo su ejercicio al control  corporativo determinado por el Gobierno. Usted puede asociarse, pero su asociación carece de todo valor si no se somete directamente al criterio gubernamental.  Puede tener miles de afiliados, y su asociación carece de valor. A cambio de ello, las autoridades laborales dan autorización a un sindicato de ninguna persona, y ese sindicato sin trabajadores puede, y siempre lo hace, emplazar a huelga a cualquier empresa para obligarla a contratar a las personas que le proponga. El siempre sabio pueblo, los llama “Sindicatos Charros”, en referencia a Jesús Díaz de León, que se apoderó del Sindicato Ferrocarrilero con la inefable ayuda estatal.

Los “… partidos políticos…” o son formados, reconocidos y financiados por el Gobierno o …pierden el tiempo. Un querido amigo ya fallecido, decía que en México, “…ser candidato de la oposición eran como sembrar  manzanas en el Desierto de Altar…”y, desgraciadamente no hay de otros. “…O pagas o pelas…”. Lo mismo ocurre con las asociaciones patronales,  con las asociaciones empresariales, con todo tipo de asociaciones que puedan representar una amenaza para el Estado Facistoide que tenemos. “…O pagamos o pelamos…”  Debería haberse planteado mejor si se dijera simplemente. En México no esta vigente ninguna constitución ni ninguna ley que no sea la “Ley de Herodes”.

La situación se corrige y “enmienda” con el uso indiscriminado de la fórmula  inventada por Joseph  Goebbels que citamos al principio. Para eso sirven todos los medios de comunicación existentes.
                          ¡Que Dios Salve a México!

3/07/2013

IXACHILAN




Joaquín Ortega Arenas.

El  distinguido Maestro Andino Carlos Milla Villena, tiene la idea de que todos los habitantes de esto que llamamos América Latina conformamos hace dos mil años  una sola civilización “IXACHILAN”, Anahuak, Cunayala y Pusisuyu,…de polo a polo”.

La idea, es un antecedente necesario de lo que puede volver a ser  la región mejor dotada del mundo entero , en cuanto a recursos naturales,  si llegara a cristalizar el sueño de  Simón Bolívar y Palacios.  Es hasta hoy, aparentemente una meta  inalcanzable.

Desde el Río Bravo hasta la Patagonia, estamos uncidos al más despiadado imperialismo que registra la historia de este Planeta.  Somos verdaderos esclavos del Fondo Monetario Internacional.  Los actuales Anahuak, Cunayala y Pusisuyu,  poseemos en nuestro territorio las más grandes reservas de ORO, de Estaño, de Petróleo, de Cobre etc. Nuestras costas y nuestros mares también poseen la mayor variedad de especies aprovechables. La grandeza de nuestros monumentos arqueológicos es testimonio irrebatible de que las civilizaciones prehispánicas tenían, antes de la llegada de los europeos a “Evengelizarnos”  una cultura que en muchos aspectos no han alcanzado aun los Países Europeos

Existe, sin embargo, en el mundo occidental la inexacta idea de que las culturas americanas  eran “atrasadas” y muy lejos del desarrollo alcanzado por las de Europa y Asia.

Las “culturas” americanas eran notablemente más desarrolladas y avanzadas que las occidentales por una razón indiscutible:  Eran culturas fundamentadas en la razón, en la naturaleza y en el ser de las cosas terrenales y no en la “palabra”, en el “verbo” que, como consecuencia forzosa, carecen por completo de fundamento fáctico.

Afortunadamente  han aparecido, a partir de la Revolución Cubana, gobernantes que esbozan la necesidad de que los latinoamericanos se unifiquen, como los Presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador,  Uruguay,  y desde luego, Venezuela.

Una América Latina sin fronteras, con un mercado común suficiente para su abasto en todos los órdenes.
Una América Latina sin Fondo Monetario Internacional, sin dólares, con una moneda DE ORO, apoyada en el ORO de nuestras minas que hoy explotan extranjeros. Con nuestras inmensas reservas petroleras y la potencialidad de nuestras juventudes, actuando en bloque es invencible.
 Ya no existen el GRAN COMPRADOR y el GRAN PROVEEDOR del norte, están en evidente crisis. Hoy el GRAN COMPRADOR viene de Asia. El GRAN PROVEEDOR, está en Asia. Hay equilibrio de fuerzas.
IXACHILAN podría llamarse a este nuevo gigante.  Cada País conservaría su identidad y su autonomía,  como “estados federados”, con un parlamento común  como ha sucedido en  la Unión Europea, teniendo cuidado extremo en corregir los errores  en que ésta ha incurrido y que la tienen constantemente amenazada.

De cierto contaríamos  con la oposición del Norte, los cohechos del Norte, tan socorridos hasta hoy, que convierten a nuestros gobernantes  en simples peleles.
Con decisión, patriotismo y entrega ¡podríamos superarlo! ¡Ya lo hizo la pequeña Cuba! Ya lo han estado implementando Bolivia, Ecuador, Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela,  con la nacionalización de sus recursos naturales.
Tal vez resulte muy difícil que mi querida Patria, México, participe de esta idea. El Presidente Eisenhower la catalogó públicamente como “…el traspatio de los Estados Unidos…”,  y a la sombra del  Tío Sam, hace ya treinta y cinco años que la hemos convertido en una  “venta de garaje”.  Hemos vendido a España,  a precios de regalo la electricidad ( Iberdrola, FENOSA, Repsol etc.,) el crédito, (BBVA Bancomer, Banco de Santander) y a la Gran Bretaña (HSBC);  nuestras minas, a Canadá,  y estamos a punto de vender el total de nuestra Industria y riqueza petrolera,  así que……¿?.