9/16/2007

LA MARIMBA

Joaquín Ortega Arenas. A mi nieta-nuera Erica. Hace ya muchos años que el compositor jalisciense Pepe Guizar compuso una hermosa canción que en alguno de sus versos dice: “…música de una marimba, Maderas que cantan, Con voz de mujer…”y desde entonces me entró una gran curiosidad por conocer la historia de ese bello instrumento que genera melancólicas y tan tristes notas. Hoy te la cuento, Erica, como la recuerdo: Las “…maderas que cantan…”, existieron por todo el mundo desde tiempo inmemorial. A los instrumentos de percusión de la madera, y después a los de metal, les llamaban “xilófono” y en la Isla de Bali, al sur de Java existen aún relieves que representan el “xilófono de mesa”, antecedente remoto de las actuales marimbas. De Asia llegaron a África, y tal vez de allá derive el nombre del instrumento, pues en lengua Bantú, “imba” significa canto. Sin embargo, las “maderas que cantan” con dulce entonación, son nativas y específicas de los altos del Estado Mexicano de Chiapas y del guatemalteco Alto Verapaz. Desde que la memoria existe, se han fabricado primitivas marimbas pentafónicas para uso exclusivamente ceremonial, de “hormiguillo rojo”, árbol que por su empleo tradicional hoy es conocido como “palo de marimba”, En México, se sabe de cierto que en el año de 1545, en la Hacienda de Santa Lucia, se construyó la primera, como señalamos, pentafónica y empleando la escala de grave a agudo en la colocación de la tablillas con que se construyó. La “caja de resonancia” que las marimbas llevan en cada nota, son seguramente una continuación desarrollada de las primitivas cajas de resonancia que los montunos de Cuba empleaban haciendo hoyos en la tierra, de diferentes tamaños bajo tablillas sonoras que, con el tiempo dieron ligar a la “tumba” o tumbadera”. Señalan algunos historiadores que la marimba fue introducida por esclavos negros que venían llegaron en el Siglo XVI con Fray Bartolomé de las Casas, Obispo de Ciudad Real, hoy San Cristóbal Las Casas, Con las bases fundamentales establecidas por tradición, Corazón Borrás, músico y ebanista originario de San Bartolomé de los Llanos, construyó la primera marimba con un segundo teclado, teclas cromáticas y, posteriormente, dos octavas adicionales al instrumento diatópico, teclado similar al de el piano, de la que se conserva, como un inapreciable tesoro solo una. El “palo de marimba”, no es un árbol corpulento a mas de que, no hemos tratado jamás de cultivarlo en forma especial para la conservación de la tradición y material para las marimbas; las teclas de la marimba se construyen solo del corazón del árbol , previamente secado; los “resonadores”, paralelogramos que se fabrican de madera de cedro , llevan en su parte inferior un agujero que cubren con membranas hechas de intestino de cerdo extendido y fijado con cera montado en un anillo de madera , que es lo que da a la marimba chiapaneca el zumbido especial que le es característico , un resonador para cada tecla del tamaño necesario para que les den la sonoridad requerida. Se tocan las marimbas con “baquetas”, que no son otra cosa que un palillo largo hecho con varas de huizizil que en una de sus puntas lleva un atado de tiras de hule entretejidas , y las hay gruesas y grandes para las teclas graves, y delgadas y finas para las teclas agudas. Se construyen tres tipos de marimbas, de acuerdo con la tesitura requerida: Bajo, Barítono y Tenor, para uno, dos o tres elementos, (ejecutantes) y grandes marimbas en las que pueden tocar al mismo tiempo hasta cinco o mas elementos. El afinado de las teclas es verdaderamente una faena digna de verse y apreciarse. Una a una, son sometidas a un lijado en su parte inferior que hace poco a poco mas agudo el sonido de su vibración, y…hasta que se logra que sea perfecto. Corazón Borrás, legó a sus descendientes el secreto de las marimbas excelentes, y hasta hace pocos años, su nieto, Segundo Verschuber Borrás, continuaba construyéndolas .en San Bartolomé de los Llanos en forma artesanal, pues no hay otra, , Como un gran fin para la esmerada construcción de las marimbas, los artesanos chiapanecos, las adornan con una incomparable gama de dibujos y grecas, elaboradas con maderas preciosas. Del carácter de gran músico de Corazón Borrás, no hay la menor duda. Es abuelo materno de los excelentes músicos, ejecutantes de marimba y compositores que conocemos genéricamente como “Los Hermanos Domínguez “, Abel Ernesto, Armando etc., autores de la composiciones mexicanas que mas éxito han tenido en el mundo, como “Frenesí”, “Perfidia”, de Alberto Domínguez Borraz “Óyelo bien”, el vals “Olímpica, y otras cien canciones mas. Chiapas y México entero, estamos en deuda con Corazón Borrás.

2 comentarios:

erika vite dijo...

Gracias a ti el día de hoy soy un poco menos ignorante que el día de ayer... Te agradezco de todo corazón todo lo que haces por mí.
Te quiero mucho.
Espero que me leas aunque no sea australiana.

Amélie dijo...

Flaco:
Nada más de leer tus letras sobre las marimbas se me inundan los ojos de lágrimas. A mi papá le encantaban. Supongo que tú y él adquirieron ese gusto en sus andanzas por el sureste.
La música de palo, le decía yo, como si la marimba fuera el único instrumento hecho de madera. Pero me encanta, hasta la fecha me gusta ir a los restaurantes (muy pocos ya, el bazar de sábado es uno de ellos) donde tocan marimba. Tanto le gustaba la marimba a Luis Olaiz que compró una pequeña, para dos músicos. La compró cuando mi hermano y yo éramos chicos, así que sus músicos caseros en tres patadas desafinaron tan delicado instrumento. Alguna vez encontró quien la afinara y como dices es una faena impresionante. A veces la tocaba él, como queriendo sacarle esas notas que le recordaban su Chiapas...
Después de leerte me pregunté dónde había quedado esa marimba, la tenía mi hermano en su casa quizá su novia quiera vendérmela... preguntaré.
Gracias por compartir tus letras.